El PGOM de Marbella entra en su fase final con la obtención del visto bueno de Carreteras y la declaración ambiental
La ciudad viene funcionando desde hace décadas con el planeamiento de 1986

Presentación PGOM de Marbella / Ayuntamiento de Marbella

Marbella
El PGOM de Marbella entra en su fase final de tramitación tras obtener la Declaración Ambiental Estratégica y el informe favorable de la Dirección General de Carreteras.
El Ayuntamiento entra en la fase final de tramitación de un planeamiento que vendrá a sustituir al actualmente vigente que data de 1986.
El concejal de Urbanismo, José Eduardo Díaz, ha señalado que tras obtener el visto bueno a la declaración ambiental y el informe favorable de carreteras queda pendiente únicamente el informe de Costas y la ratificación del informe de la Dirección General de Urbanismo de la institución autonómica.
Según informan desde el Ayuntamiento con ambas administraciones se han mantenido ya reuniones técnicas preparatorias durante el mes de diciembre.
Para Díaz la Declaración Ambiental Estratégica "supone un hecho determinante, al validar un modelo de ciudad que prioriza la sostenibilidad del crecimiento y la mejora de los núcleos urbanos existentes".
Por otra parte, ha señalado que el nuevo planeamiento también refuerza la protección frente a riesgos naturales, especialmente las inundaciones, mejora la gestión del agua y promueve el uso de agua regenerada, al tiempo que impulsa una amplia red de zonas verdes y parques fluviales ligados a los principales arroyos del término municipal.
"El PGOM también reserva suelos estratégicos para grandes dotaciones de la localidad, como la ampliación del Hospital Universitario Costa del Sol, la futura Ciudad de la Justicia y espacios vinculados a futuras infraestructuras en materia de movilidad, consolidando una visión de Marbella más cohesionada, funcional y preparada para el futuro", ha recordado el edil.
El nuevo plan clasifica como urbano un total de 53 millones de metros cuadrados, lo que supone un aumento de 12,5 millones respecto al planeamiento de 1986.
De esa cifra, 3 millones aún no han sido desarrollados.
Por otra parte, se identifican 64 millones de metros cuadrados de suelo rústico, de los que 30 millones podrán transformarse conforme a la normativa, facilitando nuevos desarrollos sostenibles.
Además, se contemplan planes especiales para zonas consolidadas, como El Potril o Los Molineros, que permitirán dotarlas de infraestructuras básicas y mejorar su integración urbana.




