Quantica: en 2026 la electrificación empresarial se convierte en la nueva palanca de competitividad en España
Leandro Real, director del negocio empresas en Quantica: "En 2026, la competitividad energética de las empresas españolas se jugará menos en el “precio del pool” y más en la arquitectura completa de su factura: costes regulados, potencia, flexibilidad y capacidad de gestionar el consumo"

Quantica: en 2026 la electrificación empresarial se convierte en la nueva palanca de competitividad en España
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En esta entrevista en Hoy por Hoy Sevilla, Leandro Real, director del negocio empresas en Quantica, analiza por qué la electrificación entra en una fase decisiva y qué palancas reales existen para transformar la energía en ventaja competitiva.
España entra en la fase decisiva de la electrificación empresarial
La transición energética ha dejado de ser una promesa para convertirse en una variable de competitividad. En 2026, el debate ya no es si las empresas deben electrificarse, sino cómo hacerlo con criterio técnico y económico, con modelos que protejan márgenes y aporten resiliencia en un entorno de cambios regulatorios y presión sobre los costes energéticos.
En esta entrevista, Leandro Real analiza por qué España se encuentra en una posición especialmente favorable para liderar esta nueva etapa: recurso renovable, madurez tecnológica, una cadena de valor cada vez más profesionalizada y una necesidad creciente del tejido empresarial de reducir exposición a la volatilidad y ganar predictibilidad.
Uno de los ejes de la conversación es el cambio de composición de la factura eléctrica. En 2026, los costes regulados tenderán a ser más determinantes en el recibo final, especialmente en el consumo empresarial. Frente a un relato centrado en el precio del mercado mayorista, el peso de partidas como peajes de acceso, cargos del sistema, componentes asociados a redes y mecanismos de equilibrio y seguridad se percibirá con mayor claridad como una base de coste más rígida. Esto significa que, incluso en periodos de pool moderado, muchas compañías no verán una traslación proporcional al recibo si su modelo de consumo sigue siendo intensivo, poco flexible o concentrado en horas más caras. En este escenario, la optimización deja de ser solo una cuestión de contratación y pasa a depender de cómo se consume y cómo se gestiona: autoconsumo “behind the meter”, almacenamiento, gestión de potencia y flexibilidad operativa se convierten en herramientas de control real del coste eléctrico total y, por tanto, en una palanca directa de competitividad.
A partir de ahí, la entrevista aterriza en soluciones concretas: autoconsumo fotovoltaico, almacenamiento, esquemas PPA on-site y modelos híbridos que permiten a las empresas desacoplar el crecimiento del negocio de la incertidumbre del mercado eléctrico. El mensaje de fondo es claro: electrificar no es instalar tecnología de forma aislada, sino rediseñar el modelo energético con una lógica industrial y financiera a largo plazo.
Por último, 2026 llega con un entorno especialmente activo de incentivos públicos y palancas de financiación para acelerar la electrificación empresarial. A nivel estatal, destacan nuevas ventanas y programas vinculados al Plan de Recuperación/REPowerEU, como la convocatoria de la Línea 1 del PERTE de Descarbonización Industrial (gestionada por SEPIDES) con plazo de solicitud del 2 al 13 de febrero de 2026. También se impulsa la innovación en renovables y almacenamiento a través del programa Energías Renovables Innovadoras (RENOINN), con presentación de solicitudes entre el 14 de enero y el 19 de febrero de 2026. A ello se suma el Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE), que permite monetizar ahorros y recuperar parte de inversiones en eficiencia energética, complementando subvenciones tradicionales y mejorando retornos de proyectos. Y, en paralelo, continúan las convocatorias autonómicas y sectoriales que, combinadas con estas líneas nacionales, configuran un escenario en el que la empresa que se mueva rápido podrá capturar no solo ahorro energético, sino también ventajas fiscales/financieras y prioridad competitiva en su sector.
5 claves estratégicas energéticas para las empresas en 2026
- Mirar más allá del pool: el coste total (peajes, cargos, potencia, servicios de ajuste y otros componentes regulados) pesará más; la estrategia debe optimizar la factura completa, no solo el precio de la energía.
- Autoconsumo “behind the meter” como activo industrial: convertir parte del consumo en generación propia para reducir exposición al mercado y ganar previsibilidad de costes a medio-largo plazo.
- Almacenamiento y gestión de potencia: baterías y control de demanda para recortar picos, mejorar el perfil horario y reducir penalizaciones ligadas a potencia y consumo en horas caras.
- Contratación inteligente y cobertura de riesgo: PPAs on-site, híbridos (red + generación propia + almacenamiento) y modelos indexados/capados para estabilizar márgenes y facilitar planificación financiera.
- Aprovechar incentivos y monetización de ahorros: combinar subvenciones/financiación pública y mecanismos como CAE con proyectos bien estructurados, para acelerar retornos y priorizar inversiones con impacto real en competitividad.




