Níjar llora a María Isabel, el alma de la Pizzería El Mirador
Una de las dos niñas de una familia Soler Barrionuevo con 10 hermanos, 8 de ellos futbolistas

María Isabel en todo su esplendor cuando la vida le sonreía. / La Voz

Almería
Hoy no abre sus puertas la Pizzería El Mirador de Níjar a la que dedicaba su vida una mujer emprendedora que le tocó vivir su vida rodeada de camisetas de fútbol, poniendo lavadoras con sus padres Antonio y Antonia, que han pasado los 90 años y siguen al frente de una saga muy querida en Almería: los Soler Barrionuevo. En la calle Barrio San Sebastián tenía su casa donde fueron creciendo sus dos hijos: Óscar y María Isabel Ruiz Soler. Tenía 59 años y una cruel enfermedad se la ha llevado, siendo la primera ausencia en una familia instalada en el barrio de Regiones Devastadas donde fueron creciendo sanos 8 niños y 2 niñas. María Isabel era la mayor.
Su vida ha sido de trabajo y dedicación a la familia. Quedó viuda muy joven y encontraba en Níjar su lugar ideal para rehacer su vida montando un negocio que ahora lo llevan su hijo y su nuera, porque la enfermedad la apartó de unos clientes que la adoraban. No tenía horas para el trabajo y se desvivía por su familia, especialmente por sus padres, a los que nada les faltó porque su larga prole nunca dejaron de darles alegrías. Los Manolo Soler, Juan Diego, Kempes, Yubri… todos los varones se vistieron de corto y demostraron sus habilidades con el balón, mientras las niñas ayudaron siempre en la casa siendo María Isabel el vivo ejemplo.
El tiempo que dura un trayecto en el autobús desde la Carretera de Ronda al Juan Rojas bastaba para que Yubri, uno de los varones de la familia, me pusiera al día de su hermana y lo que estaba pasando siendo tan joven. Me habló de la Pizzería El Mirador de Níjar y del retiro obligado de su hermana dando paso a su hijo y a su nuera Altea, que siguen atendiendo a los clientes como ella hacía. No era fácil entender como unos padres que siguen vivos y fuertes iban a despedir a una de las dos niñas de la familia. María Isabel, estaba sedada en el Hospital Universitario Torrecárdenas. “Los médicos hicieron todo lo que han podido”, decía resignado Yubri. Yo iba al Tanatorio Almería a despedir a Maxi. Era miércoles. Para una familia tan numerosa que ha podido con todo a lo largo de la vida: María Isabel ha sido un palo muy gordo del que tratan de levantarse los Soler Barrionuevo. No va a ser fácil.
Unos padres que siguen soplando velas
Antonio Soler Expósito y Antonia Barrionuevo Morales se casaron enamorados como aquellas parejas de una larga posguerra, dispuestos a formar una familia. Había plus en nómina para aquellos que tenían más de 5 hijos y a por ello fueron con valentía. Empezaron, y cuando se vinieron a dar cuenta tenían casi un equipo de fútbol. Todos crecieron en el barrio de Regiones donde son muy queridos y el fútbol de Almería sabe bien la vida y la obra de los Soler Barrionuevo, porque han sido grandes futbolistas y mejores entrenadores. Antonio y Antonia han pasado los 90 y han tenido que despedir a su hija María Isabel aceptando una ley no escrita de la vida. No es fácil despedir a un hijo cuando la mayoría de los padres se cambiarían para evitar tanto dolor. Hasta el último de los cumpleaños de los ya abuelos de otra prole: siempre fue con María Isabel presente.
Un negocio en las mejores manos
María Isabel supo rehacer su vida tras quedar viuda con la fuerza de sus dos hijos, y la de todos sus hermanos. Las dos niñas de la familia han sido siempre el ojito derecho de los futbolistas. Rafael Ortega ha sido su pareja y ha estado con ella hasta el último aliento ayudando en todo y arropando a unos hijos que ya echan en falta a su madre. Les ha dejado un negocio muy querido en Níjar y una casa soleada en una villa tan bonita, donde encontró toda la fuerza para emprender y dejar su huella. La Pizzería El Mirador siempre será la de María Isabel, el lugar donde las vecinas siempre encontraban el remedio para llenar la mesa de sabor. Ahora, le toca a su hijo y a su nuera seguir dando servicio con toda la fuerza de una madre que empujará desde el cielo para que nada les falte. Tenía razón Yubri cuando me hablaba de su hermana como una luchadora, porque no paró hasta dejar a la familia un negocio para poder seguir luchando como le enseñaron a hacerlo sus padres: Antonio y Antonia.

Tony Fernández
Redactor de Deportes de SER Almería. Llegó a la SER en 1996. Antes, en RNE. Más de 40 años de experiencia...




