“Si mi padre hubiese sido una de las víctimas, me gustaría que la gente viniese a donar”
Vecinos que donan por primera vez, familias vinculadas a Renfe y donantes habituales han acudido a los puntos de extracción “empujados por lo ocurrido” y por la necesidad de “arrimar el hombro” tras el accidente de Adamuz

Córdoba se vuelca en la donación de sangre para las víctimas del accidente de Adamuz
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Córdoba
La respuesta solidaria de los cordobeses se ha dejado sentir con fuerza tras el accidente de trenes registrado en Adamuz. Desde primeras horas, los puntos de donación de sangre han recibido a decenas de personas que han decidido dar el paso, muchas de ellas por primera vez, movidas por la cercanía del suceso y por la conciencia de que “podría habernos pasado a cualquiera”.
Superar en miedo a las agujas por una buena causa
Uno de esos donantes noveles es Juan Ignacio, que ha reconocido ante los micrófonos de Radio Córdoba que nunca antes se había atrevido. “Es la primera vez. Nunca lo había hecho porque soy un poquito aprensivo a las agujas, pero la magnitud de lo que ha pasado es tan grande que te tiene que sacar de esa zona de confort”, ha explicado. La motivación de Ismael ha sido todavía más personal: “Justamente ese trayecto lo coge mi pareja y la semana pasada fue el mismo número de tren. Podía haberle pasado a ella. Si me hubiera pasado a mí, habría querido que la gente aportara, así que yo también doy mi granito de arena”.
Mi padre trabaja en Renfe y podría haber estado en ese tren
También han llegado familias enteras, algunas con una vinculación directa con el ferrocarril. Abigail ha acudido con su hermana y ha contado que su padre trabaja en Renfe y estuvo a punto de viajar en ese tren. “Hay muchas familias súper preocupadas y lo suyo es apoyarlos y que tengan la seguridad de que la población quiere estar a su favor”, ha señalado. “Si mi padre hubiese sido una de las víctimas, me gustaría que la gente viniese a donar”.

Eloy, José Antonio, Abigail y su hermana acuden a donar sangre tras el accidente de trenes de Adamuz / Redacción

Eloy, José Antonio, Abigail y su hermana acuden a donar sangre tras el accidente de trenes de Adamuz / Redacción
Junto a quienes se estrenaban, no han faltado los donantes habituales, como Jesús, que han adelantado su cita al conocer la necesidad urgente de sangre. “Suelo hacerlo cuatro veces al año y ahora justo hacía los cuatro meses. Como he oído que hacía falta gente, me he adelantado”, ha relatado uno de ellos. A su juicio, “esto debería ser así siempre, no solo cuando el agua aprieta, porque hay gente que lo necesita también antes”.
El miedo inicial al pinchazo ha sido otro de los elementos comunes entre quienes donaban por primera vez. Tumbado en el sillón de extracciones, Francisco reconoce que "creía que era algo más aparatoso, venía con más ‘tarro’, pero es cosa de la mente”, ha reconocido un joven donante. “Ahora mismo lo llevo bastante bien y me siento bien sabiendo que todo esto es para una buena causa”.
En muchos casos, la tragedia de Adamuz ha sido el detonante definitivo. “Lo que más motiva es lo que ha ocurrido allí, saber que hay personas que realmente necesitan mi sangre”, ha explicado otro de los participantes. “Es algo que es gratis y que yo puedo ofrecer. El miedo ha sido más mental, pero después vale muchísimo la pena”.

Cordobeses acuden a donar sangre tras el accidente de trenes de Adamuz / Redacción

Cordobeses acuden a donar sangre tras el accidente de trenes de Adamuz / Redacción
Donación escalonada
Desde el equipo técnico de donación han agradecido la respuesta ciudadana y han subrayado la importancia de mantenerla en el tiempo. “El 11M fue una fecha señalada y esta seguramente será la más importante de hace tiempo”, ha destacado uno de los técnicos. “Nunca viene mal que la gente venga, sobre todo nuevos donantes, aunque hoy tengan que esperar más de lo normal. Lo importante es atenderlos y que vuelvan dentro de tres o cuatro meses a repetir”.




