El Málaga acelera en los entrenamientos en una semana intensa
No hay novedades entre los lesionados, que siguen aparte
Joaquín Muñoz, en un entrenamiento del Málaga / MálagaCF
Málaga
El Málaga CF sigue acelerando en la preparación del próximo partido. La plantilla no ha descansado esta semana debido a la cercanía de los últimos encuentros, jugará el viernes a las 20:30 h en La Rosaleda contra el Burgos y lo hizo el domingo anterior en Córdoba. El objetivo es claro: prolongar su excelente momento de forma y alcanzar la sexta victoria consecutiva en el campeonato. A las 10:30 horas de este miércoles, los discípulos de Juan Francisco Funes saltaron al césped del campo principal de Martiricos para completar una sesión marcada por la activación física, ejercicios técnicos y trabajo táctico con balón.
La mañana de trabajo se desarrolló con normalidad, con especial atención a los automatismos colectivos y a la circulación de balón, en una semana en la que el equipo blanquiazul busca mantener la línea ascendente que le ha permitido escalar posiciones en la clasificación y consolidarse en la zona noble.
Al margen del grupo continúan Moussa, Ramón, Darko, Dani Sánchez, Víctor, Luismi y Pastor, que siguen llevando a cabo tratamiento específico bajo la supervisión del cuerpo médico del club, sin incorporarse aún a la dinámica colectiva.
Un Burgos exigente y competitivo
El rival del viernes será un Burgos CF caracterizado por su solidez, orden defensivo y capacidad para competir en escenarios exigentes. El conjunto burgalés destaca por su bloque compacto, su intensidad en los duelos y un estilo práctico que le permite mantenerse siempre en partido, convirtiéndose en un adversario incómodo para cualquiera.
Los castellanos llegan a La Rosaleda con la intención de frenar la racha malaguista y sumar puntos clave en su propia lucha clasificatoria, en un tramo de temporada donde cada resultado comienza a ser decisivo.
Mucho en juego en la clasificación
Para el Málaga, el encuentro supone una oportunidad inmejorable para seguir creciendo. Una victoria permitiría a los blanquiazules encadenar seis triunfos consecutivos, reforzar su confianza y dar un paso más en sus aspiraciones de mantenerse en los puestos altos de la tabla. El Burgos, por su parte, busca no descolgarse y seguir enganchado a la pelea en una clasificación muy ajustada.
El conjunto de Funes completará mañana jueves, a las 10:30 horas, la última sesión de entrenamiento en las instalaciones de La Rosaleda antes de un duelo que se presenta clave para medir el momento real del equipo y su ambición competitiva.