Adamuz despide a las víctimas del accidente ferroviario a una semana de la tragedia
El obispo de Córdoba ha presidido una misa funeral a la que han acudido vecinos y familiares de víctimas del accidente

Los féretros de los cuatro miembros de la familia Zamorano-Álvarez fallecidos el pasado domingo en el trágico accidente ferroviario que tuvo lugar en Adamuz (Córdoba), son vistos tras la misa funeral celebrada el jueves en Aljaraque (Huelva). / Alberto Díaz (EFE)

Córdoba
La localidad cordobesa de Adamuz, donde hace una semana se produjo el accidente ferroviario en el que murieron 45 personas, ha despedido este domingo a las víctimas junto a los vecinos y familiares afectados por la tragedia. La misa funeral en memoria de los fallecidos ha estado presidida por el obispo de Córdoba, Jesús Fernández, que ha insistido en que "ahora es momento de abrazar a las familias, a mirar al cielo con la memoria de los fallecidos y de los que murieron en aquel momento".
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En la misa ha estado, de forma extraordinaria, la imagen de la Virgen del Sol, patrona de Adamuz, junto a 45 velas que se han colocado en el altar para representar a las víctimas de la tragedia. Además, se han dispuesto 400 sillas para los más de 700 asistentes que finalmente han acudido, entre ellos distintos voluntarios en el rescate de los heridos, quienes han leído distintos textos religiosos.

A ellos se han unido vecinos de Adamuz como Julio Rodríguez, el chico de 16 años que salvó aquella noche a viajeros del Alvia. En la misa también han participado el jefe de la policía local de Adamuz, Antonio Luis Cañada, y el alcalde de la localidad, Rafael Moreno, uno de los primeros en hablar ante la multitud.
Monseñor Fernández Gonzáez ha querido destacar la prontitud de la parroquia y de todos los vecinos del pueblo, subrayando que "han hecho un despliegue impresionante, que también han servido y han ayudado mucho a las personas que no estábamos aquí en ese primer momento para hacernos una idea".
Por otro lado, ha narrado cómo el obispado ha vivido el inicio de la tragedia y cómo gestionó la situación. "Desde el primer momento hemos tratado de estar presentes, sobre todo a través de la figura del párroco y de la parroquia, y luego a primera hora de lunes ya me hice presente aquí, cuando ya se sabía de muchos que habían fallecido, pero había también un buen número de familias que estaban esperando noticias de los suyos; fue un momento realmente duro", ha relatado el obispo.




