El obispo de Málaga pide "unidad y comunión" de la sociedad durante la misa por las víctimas de Adamuz
El obispo pide "unidad y comunión" de la sociedad durante la misa por las víctimas de Adamuz. / DIOCESIS DE MÁLAGA
Málaga
El obispo de Málaga, José Antonio Satué, ha presidido este domingo, 25 de enero, la misa en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz , donde fallecieron un total de 45 personas.
A la Eucaristía han asistido los familiares de las dos víctimas mortales naturales o residentes en Málaga, el doctor Jesús Saldaña y el policia nacional Samuel Ramos, aunque también se ha mencionado a los heridos malagueños, Raquel García (abogada, embarazada, en la UCI) y su hermana Ana; Isabel Mateo (legionaria rondeña, en la UCI) y Emil Jonsson (ciudadano sueco residente en Benalmádena, herido leve).
Según ha detallado la Diócesis de Málaga en una nota, autoridades y representantes de instituciones malagueñas han querido hacerse presentes en una celebración en la que "toda la ciudad quiso acompañar en su dolor a las víctimas orando por ellas". Entre ellos, el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre; la consejera de Economía Hacienda y Fondos Europeos, Carolina España; el consejero de Turismo y Andalucía Exterior, Carlos Arturo Bernal; la delegada provincial de la Junta de Andalucía, Patricia Navarro; y el presidente de la Diputación Provincial de Málaga, Francisco Salado.
"Unidad"
En su homilía, el obispo ha iniciado con la llamada de san Pablo en su Epístola a los Corintios: "Estad bien unidos; esta llamada a la unidad, a la comunión, está inscrita en lo más hondo de nuestro ser. En este trágico accidente se ha manifestado con una claridad admirable: la generosidad y creatividad de los vecinos de Adamuz, que han dado un ejemplo extraordinario de solidaridad; el esfuerzo de los propios pasajeros por ayudar a otros pasajeros; el trabajo incansable de los cuerpos de seguridad, los servicios de rescate, los bomberos y el personal sanitario; la cercanía de los familiares y amigos que han acompañado a las familias que más están sufriendo; la oración de tantas personas de buena voluntad que, sin poder hacer otra cosa, se han acercado a sus parroquias para rezar".
"No dejarnos contagiar por la epidemia de crispación y sectarismo"
Asimismo, ha animado a los asistentes a acoger "esta llamada a la unidad de la Palabra de Dios" para "no dejarnos contagiar por la epidemia de crispación y sectarismo que tantas veces asola nuestra sociedad", donde a su juicio "algunos solo exigen responsabilidades cuando el gobernante competente no pertenece a su partido, o justifican cualquier tropelía cuando el cargo público comparte su ideología".
Finalmente, el obsipo ha concluido invitando a los presentes a rezar "unos por otros para que la luz grande de la que habla Isaías ilumine nuestra oscuridad" y que "la llamada a la unidad de san Pablo nos mantenga dispuestos a ayudarnos y a dejarnos ayudar".