Convivencia y aprendizaje a cualquier edad en La Hora Sabia
El espacio mensual de SER Málaga aborda el programa de alojamiento entre mayores y estudiantes de la UMA y conversa con Manuel Montes, alumno de 80 años que cursa su tercera carrera

Convivencia y aprendizaje a cualquier edad en La Hora Sabia
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Málaga
La Hora Sabia, el espacio mensual de la Cadena SER dedicado a escuchar y visibilizar la voz de las personas mayores, centró su último programa en dos historias que muestran cómo la edad nunca es un límite para convivir, aprender y seguir aportando a la sociedad.
El espacio arrancó con el programa de alojamiento y convivencia entre mayores y estudiantes de la Universidad de Málaga, una iniciativa que funciona desde hace casi tres décadas y que se ha consolidado como respuesta a dos retos actuales: la soledad no deseada entre las personas mayores y las dificultades de acceso a la vivienda para jóvenes universitarios.
El coordinador del programa, Sergio Cañizares, explicó que la propuesta permite que personas mayores que viven solas acojan en su domicilio a estudiantes con menos recursos, a cambio de compañía y apoyo básico en el día a día. Desde su puesta en marcha, la UMA ha registrado entre 230 y 250 convivencias, la mayoría protagonizadas por mujeres mayores de 65 años.
Entre los participantes se encuentra Manuel Cuaresma, que lleva más de veinte años recibiendo estudiantes en su casa. El último es Simón Cárdenas, un joven chileno que ha recurrido al programa ante el aumento del precio del alquiler en Málaga. Ambos coinciden en que la fórmula funciona: Cuaresma afirma que vuelve a sentirse acompañado, y Cárdenas describe esta convivencia como “un salvavidas” para continuar su formación.
La segunda parte del programa estuvo dedicada a Manuel Montes, de 80 años, que se ha convertido en el alumno de mayor edad de la Universidad de Málaga. Jubilado desde hace dos décadas, Montes cursa ahora el grado de Historia, después de haber estudiado Profesorado Mercantil, Comunicación Audiovisual y un doctorado en Periodismo.
Durante la entrevista relató cómo organiza sus jornadas entre clases, estudio y la escritura semanal en un blog personal. También explicó que estudiar a los 80 requiere más dedicación, pero no menos entusiasmo: se siente integrado entre sus compañeros y asegura que la universidad le aporta motivación, rutina y un aprendizaje constante.
Con historias como estas, La Hora Sabia continúa mostrando cómo la convivencia, el aprendizaje y la participación activa de las personas mayores enriquecen a toda la sociedad.




