Errática oposición andaluza
Las líneas de ataque en las que la izquierda basaba el desgaste a Juanma Moreno se están cayendo a pocos meses de las elecciones
La Columna de Alberto Grimaldi ( 27/01/26)
Sevilla
A la oposición andaluza se le están moviendo las bases sobre las que ha querido cimentar el desgaste del Gobierno de Juanma Moreno en la Junta de Andalucía en los últimos meses.
La crisis de los cribados es, sin duda, el mayor error de gestión cometido por este Ejecutivo. Pero la reacción fue rápida y contundente: reconocimiento del fallo tras conocerse, dimisión forzada de la consejera responsable y, sobre todo, atención urgente a todas las mujeres afectadas. Nada borra el dolor de las 22 pacientes que han sabido con retraso que han desarrollado un cáncer de mama a raíz del problema desvelado por la Cadena SER, pero la respuesta política llegó sin dilaciones y sin el habitual laberinto de excusas.
La segunda columna de ataque, también en el campo sanitario, se ha debilitado igualmente. La primera causa abierta por los contratos de emergencia del SAS ha sido archivada en los juzgados de Sevilla, y las diligencias abiertas en Cádiz y Córdoba apuntan al mismo desenlace. La resolución abunda en la idea de que podía existir un error administrativo, pero no un caso de corrupción como pretendía el PSOE, queriendo equipararlo al caso de los ERE. Ahí es nada.
Incluso la tragedia de Adamuz ha reforzado el modo de hacer política del presidente Moreno: moderación frente a crispación, y empatía y respeto con las víctimas y las demás instituciones frente al rugido partidista. Al mismo tiempo, el principal partido de la oposición afronta su propio desgaste por la gestión ferroviaria, una herida especialmente dolorosa en Andalucía, donde han muerto 45 personas.
Con este panorama, será la ciudadanía andaluza quien tenga la última palabra en las urnas el próximo mes de junio. Moreno se sigue jugando la mayoría absoluta, pero parece que será más por el avance de Vox, que por la errática oposición de la izquierda andaluza.