Nuestros derechos en los temporales

Nuestros derechos en los temporales
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Sevilla
Las fuertes lluvias y vientos que estamos viviendo en los últimos días deben llevar a los ayuntamientos a evaluar en qué están fallando. Zonas inundadas, árboles o grandes ramas caídas sobre viviendas, vehículos y personas… Que se trate de circunstancias extraordinarias no significa que buena parte de los daños que han provocado resulten inevitables. Son, lamentablemente, una forma de aprender qué es lo que falta en las medidas de prevención. Si no toman nota, si no emprenden medidas, los responsables municipales son responsables de lo que pueda volver a ocurrir.
Y por cierto, ojo a las compañías de seguros que intenten desentenderse por completo de las reclamaciones de consumidores y empresarios. Puede que haya daños que no estuviesen contemplados en las pólizas, puede que el origen de esos daños no sean responsabilidad de las compañías sino del Consorcio de Compensación de Seguros. Revisemos los contratos. Y tengamos en cuenta que ese consorcio público es el que asume los daños cuando hablamos de "acontecimientos extraordinarios" que supongan daños provocados por inundaciones producidas por la acción directa de las aguas de lluvia o vientos con velocidades superiores a los 120 kilómetros por hora. Recordemos que, por ejemplo, en la provincia de Almería se han llegado a los 136 kilómetros por hora y en Sierra Nevada a los 174.
Y si los responsables municipales no hacen su trabajo. Y si las aseguradoras se desentienden de sus obligaciones, que nadie se quede de brazos cruzados. Reclamémosles sus responsabilidades. Las asociaciones de consumidores existimos para eso.

Rubén Sánchez
Periodista y secretario general de Facua.




