Dos taxistas de Málaga sufren atracos a punta de pistola en una semana y el sector reclama medidas de seguridad
AUMAT y la Confederación de Taxis de la Costa del Sol piden ayudas públicas para instalar cámaras en los vehículos

Dos taxistas de Málaga sufren atracos a punta de pistola en una semana y el sector reclama medidas de seguridad
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Málaga
Dos taxistas de Málaga han sido víctimas de atracos a punta de pistola en apenas una semana, unos hechos que han generado gran preocupación en el sector. Según explica el presidente de AUMAT, Miguel Ángel Martín, ambos sucesos ocurrieron en circunstancias similares y pudieron haber tenido consecuencias graves. “Afortunadamente no ha habido daño físico, pero psicológicamente los compañeros están muy mal”, señala.
Los dos robos fueron perpetrados por jóvenes de entre 18 y 22 años, que se subieron a los taxis durante servicios ordinarios. “Les sacaron una pistola y también parece ser que llevaban una daga”, relata Martín. Los agresores les robaron el dinero que llevaban encima y teléfonos móviles. Ambos taxistas han presentado denuncia ante la Policía Nacional, que investiga si se trata de los mismos autores. “Parece ser que son las mismas personas”, afirma el presidente de AUMAT.
Martín asegura que estos casos no son aislados, aunque tampoco habituales, pero generan un clima de inseguridad que preocupa al colectivo. “No sabemos en qué momento nos va a ocurrir. Trabajamos individualmente en un coche y no sabemos quién se va a montar”, recuerda.
El sector pide ayudas para instalar cámaras de seguridad
Ante estos hechos, AUMAT y la Confederación de Taxis de la Costa del Sol han enviado dos escritos a la Junta de Andalucía y al Ayuntamiento de Málaga para solicitar ayudas que permitan instalar cámaras de seguridad en los vehículos. “Las cámaras tienen un precio bastante elevado, alrededor de ochocientos euros”, explica Martín. Algunos taxistas ya las han instalado por su cuenta, pero no todos pueden asumir el coste.
El sector recuerda que en otras comunidades autónomas, como Galicia, las administraciones han ofrecido subvenciones para reforzar la seguridad de los conductores. “Esperamos que den una respuesta a un sector que es un servicio público y que está constantemente en la calle”, señala el presidente de AUMAT. Asegura que la instalación de cámaras facilitaría también el trabajo de la Policía Nacional si se produjeran nuevos atracos y ayudaría a reforzar la confianza de los usuarios.
Los taxis malagueños arrastran además un notable descenso de actividad desde el accidente ferroviario de Adamuz y el corte del AVE entre Málaga y Madrid. Miguel Ángel Martín asegura que la demanda en la parada de taxis de María Zambrano “ha caído muchísimo”, hasta “perfectamente un 70%”. Los taxis que habitualmente trabajan allí se han visto obligados a repartirse por la ciudad, en un contexto agravado por la cuesta de enero. Según Martín, esta situación está provocando que “todas las paradas estén muy llenas” y que muchos conductores tengan que dar varias vueltas para encontrar un hueco.




