Fútbol

Matilla, más del Almería que el Indalo

Pocos como él pueden contar una aventura de buen abonado desde el Estadio de La Falange

Una foto para el recuerdo en la Cadena SER. / Rafael Góngora

Almería

Ahora que su hijo Ricardo le ha liberado de parte de la gestión de Plásticos y Claraboyas Matilla, se hizo un cuadro y puso todos los abonos que guarda como tesoros. Empezó como todos los niños de la Almería de los 60, tragando polvo los días de fuerte viento de Levante en el Estadio de La Falange, y mutaba al Franco Navarro para ahora encontrar acomodo en el Mediterráneo. Su pasión por el Almería es eterna y que nadie le quite el partido dentro y fuera de casa. La radio es su pasión y el mundo del deporte lo lleva en el alma. El Unicaja Almería que no se lo toquen.

Es Jorge Matilla un rojiblanco al que conozco de toda la vida por nuestro común amigo, Juan Domínguez. Formamos un triángulo ahora con solo dos lados en la tierra porque el mejor de ellos está en el cielo. Habla de su empresa con enorme pasión y de su Almería como el mejor de los abonados, pese a que no presume y se siente uno más arrimando el hombro. Se anuncia en las emisoras de radio porque puede presumir de dirigir la primera empresa de España del sector del plástico y las claraboyas. Dice que las inventaron los franceses pero las de Matilla “son las mejores y se venden en cuatro continentes, por algo será”.

Con un Indalo debajo del brazo

Siempre se ha prodigado por las emisoras de nuestra ciudad y provincia. Le recuerdo cuando la SER estaba en Jesús Durbán. Muy amigo de Chema Fernández con el que coincidía por los campos de España cuando viajaba con su Almería. Tenía ganas de visitar LA VOZ DE ALMERÍA y llegaba con un indalo de metacrilato (Plásticos y Claraboyas Matilla) entre las manos. Ya es nuestro, y como suelen dar suerte, lo hemos secuestrado a la sección de deportes. Luego, mandaba a uno de sus empleados con una bolsa de indalos más pequeños que ya están encima de las mesas de los redactores. Preciosos. Vaya detalle.

Un seguidor de categoría

Matilla, como le conoce toda Almería, lo es para las buenas y para las malas. Su padre lo llevaba al estadio y por su edad pudo ver morir al Club Deportivo Almería a finales de los 60 y nacer a la Agrupación Deportiva comienzo de los 70, Polideportivo y el Club de Fútbol que ahora tenemos y le llamamos Unión Deportiva, ya en los 80. Tiene abonos de todas la épocas y en casa de herrero hizo un cuadro de plástico de Matilla y los ha colocado todos por orden de temporada. Como si del matrimonio se tratase: “Todos los días de mi vida”, que dice el cura. Jorge Matilla es del equipo de sus amores en la salud y en la enfermedad. Ganando y perdiendo: no lo duden: más del Almería que el indalo de su escudo.

Da conferencias por toda España

Ser el quinto fabricante de claraboyas de Europa le hace exponer todas sus experiencias por el viejo continente y especialmente por España. Tiene un verbo fácil y le vino de su padre, Luis Matilla, un don de gentes que le hace llegar y convencer. Sencillo y cercano en el trato, se levanta cada día como le enseñaron sus padres: dispuesto a ganarse el pan. Ahora, le toca a su hijo Ricardo Matilla seguir expandiendo la empresa que sigue siendo familiar, pese a que cuentan con tecnología punta y llegan a todo el mundo. Pies en la tierra y como dice a los que quieren saber de su explosión: “En Almería tenemos la huerta de Europa y fábricas como la mía para dar la vuelta al mundo”. Jorge Matilla nos ha regalado un indalo y nos ha enseñado las claves del éxito empresarial y personal con su enorme pasión rojiblanca.

Tony Fernández

Redactor de Deportes de SER Almería. Llegó a...