Juanma Rodríguez: “Ir al mercado a mitad de temporada ya es difícil; dentro de dos años será un auténtico martirio”
El director deportivo del Unicaja habló de la reestructuración del equipo tras el fichaje de Cobbs
Juanma Rodríguez, en la sala de prensa del Martín Carpena / Unicaja Baloncesto
Málaga
Juanma Rodríguez, director deportivo del Unicaja, tras presentar a Cobbs, se quedó a repasar los temas de actualidad del equipo tras los últimos movimientos.
La lesión de Alberto Díaz fue el detonante para acudir al mercado. Aunque el pronóstico médico resultó finalmente mejor de lo esperado, el club decidió actuar con rapidez ante la escasez de opciones disponibles. “Vimos el número de partidos que venían y decidimos que teníamos que intentar traer a alguien lo antes posible”, explicó Rodríguez, quien reconoció que las alternativas eran limitadas, pero que el perfil elegido encajaba por experiencia y conocimiento previo del vestuario y del staff.
En ese sentido, el director deportivo subrayó la dificultad de llegar a un equipo como el Unicaja y rendir de manera inmediata. “Es un sistema de mucho tiempo, con muchísimos detalles y normas. Ojalá su experiencia haga que la adaptación sea lo más rápida posible”, señaló, insistiendo en que el proceso requiere paciencia.
Rodríguez también reflexionó sobre la planificación de la plantilla y el futuro inmediato del baloncesto europeo. Alertó de que el escenario que se avecina —con más equipos en competiciones continentales y la posible irrupción de una NBA Europa— complicará aún más el acceso al mercado a mitad de temporada. “Dentro de uno o dos años, ir al mercado en noviembre o enero va a ser un auténtico martirio. Ya lo es ahora, imaginaos entonces”, advirtió, apuntando que este contexto deberá ser analizado de cara a la planificación estival, cuando existen muchas más opciones.
Preguntado por la posibilidad de recuperar a Melvin Pantzar, Rodríguez fue claro: no hubo una opción real. “Bilbao es uno de los equipos revelación y Melvin es un jugador capital para ellos”, explicó. Desde el club, añadió, se priorizó que el base continúe acumulando minutos y experiencia. “Estamos muy contentos con su progresión y esperamos disfrutar de él el año que viene como un jugador más preparado”, afirmó, vinculando esta decisión también a la gestión de los cupos.
En cuanto al rendimiento global del equipo, Rodríguez se mostró “muy satisfecho” pese a las dificultades. Reconoció que la temporada ha sido atípica, con más cambios y más problemas físicos que en años anteriores, pero destacó la competitividad del grupo. “Hemos incorporado a tres jugadores, se ha marchado uno, y el equipo sigue compitiendo muy bien”, apuntó. A su juicio, la plantilla necesita tiempo, especialmente tras las nuevas incorporaciones, para asimilar la idea de juego.
El director deportivo tuvo palabras de elogio para Ibon Navarro y su cuerpo técnico, a quienes atribuyó gran parte del mérito por mantener el nivel competitivo en una ACB y una BCL cada vez más exigentes. “Pongo muy en valor el trabajo que están haciendo para sacar rendimiento a una plantilla en un año muy difícil”, afirmó.
Sobre el futuro institucional del club ante los rumores sobre la NBA y la Euroliga, Rodríguez evitó posicionarse y trasladó la responsabilidad al presidente. “Antonio siempre intenta adelantarse a los escenarios y buscar lo mejor para el club. Tengo plena confianza en que las decisiones que se tomen serán las mejores”, aseguró.
Por último, se refirió al estado de Kravish, confirmando que su recuperación evoluciona bien, aunque con máxima prudencia. “Está haciendo trabajo individual, pero no tenemos prisa. No vamos a correr riesgos con un jugador tan importante”, explicó, reconociendo que su regreso esta temporada es complicado y que, en cualquier caso, necesitará tiempo para recuperar ritmo y encajar de nuevo en el equipo.
Enrique Aparicio
En su infancia siempre andaba por casa usando...En su infancia siempre andaba por casa usando el mando de la tele como micrófono y organizando partidos con sus hermanos para transmitirlos por una radio imaginaria. Desde siempre estuvo pegado al transistor, hasta que un día se puso en el otro lado.