El Almería del traje y corbata acaba con la fregona
Viene siendo una constante que el equipo no haga un partido completo y busque el gol sin reparar en evitarlos

El Almería se faja en ataque y descuida la defensa en los partidos. / LaLiga

Almería
El entrenador del Almería dice que volverán a la velocidad de crucero y ha visto reforzado su modelo a base de fichajes, pero nada cambia a la hora de afrontar unos partidos que se le hacen largos la mayoría de las veces. Suele pasar que el equipo salte al campo con smokin y termine con el cubo y la fregona achicando agua en defensa. Encadena dos partidos ante Ceuta y Cádiz ofreciendo media hora de traje y corbata y una entera sufriendo con las pilas gastadas.
El equipo monta un show al inicio de los partidos que no es capaz de aguantar (como todos los rivales) y se transforma en un equipo vulnerable. Da la sensación que son unos con la pelota y cuando la pierden no tienen claro qué hacer. Su plan de partido es atacar y divertirse como si no hubiera un mañana, y cuando toca defender no van todos a una. Suele pasarle a los equipos de Rubi que atacan con muchos y defienden con pocos. La situación empieza a preocupar.
Los rivales se ven desarbolados
Le ha pasado al Ceuta y le ocurrió al Cádiz. El Almería sale al campo dispuesto a disfrutar y como le brota la calidad se divierten, son capaces de pasar por alto de cualquier rival. Van de traje a los partidos para alegría de sus seguidores y los goles se le caen. Han sido 6 en dos partidos. La pegada del equipo siempre hace estar cerca de la victoria y lo saben los futbolistas. Cuando tienen la pelota fluyen las ideas y se daña al contrario, mientras que al perderla cunde el pánico y eso que se llama la manija del partido, se la ceden al contrario con todo el peligro que ello acarrea. Ceuta y Cádiz no tuvieron respuesta hasta que le hicieron un gol al Almería que todo lo cambió.
Ponen los partidos a cara o cruz
Cuando el Almería encaja un gol el equipo se descompone. Entran los nervios. No les dura la pelota y se la dan al rival viéndose sometidos en defensa. Sufren sin balón y no van todos a una para tapar las llegadas del contrario. Sacan el cubo y la fregona para achicar agua y acaban pidiendo la hora cuando el partido estuvo en sus manos cuando iban de smokin. No se pueden poner los puntos en el aire en los campos de Segunda. Todos acaban pidiendo la hora y amarrando los resultados, pero ese equipo que empieza los partidos no debe jugarse a cara o cruz la victoria. Rubi trata de arreglarlo y con la llegada de Rodrigo Ely, por fin no se encajaron dos goles. Tiempo al tiempo.
Faltan albañiles en los partidos
Siempre se ha dicho que Rubi gusta de los mejores arquitectos e ingenieros para su fútbol y le faltan obreros en el campo. Su equipo apuesta por disfrutar los partidos y se obceca en marcar goles y no tanto en evitarlos. Cuando hay que correr hacia la portería rival todos se apuntan y si toca robar la pelota no saben hacerlo unidos y los rivales los penalizan. Una dosis de corte obrero en estos futbolistas de enorme calidad les vendrá bien para no pasar del traje y corbata al cubo y el mocho para achicar agua. El Almería pone los partidos en el aire con una plantilla capacitada para montar el show y disfrutar un partido entero.

Tony Fernández
Redactor de Deportes de SER Almería. Llegó a la SER en 1996. Antes, en RNE. Más de 40 años de experiencia...




