La Policía impone casi diez multas al día a patinetes en Málaga y dispara un 51% las sanciones por incumplir la normativa
El uso sin casco se convierte en la infracción estrella tras la nueva ordenanza, mientras crecen los controles para proteger al peatón y frenar la circulación por aceras

Imagen del MOTOR (31/01/2026)

Málaga
Las infracciones cometidas por usuarios de Vehículos de Movilidad Personal (VMP) se han disparado en 2025 hasta alcanzar 3.558 sanciones, lo que supone casi diez multas cada día y un aumento muy notable respecto a las 2.361 registradas en 2024. Los datos, a los que ha tenido acceso SER Málaga, reflejan un endurecimiento de la vigilancia policial y un cambio de hábitos tras la entrada en vigor de la nueva ordenanza municipal.
El incumplimiento más repetido es, con diferencia, circular sin casco, con 1.916 denuncias frente a solo 52 del año anterior, un incremento ligado a la obligación introducida el 30 de noviembre de 2024. También destacan las sanciones por circular por aceras y zonas peatonales (430), por transportar a más de una persona en el patinete (340) y por rebasar semáforos en rojo (243).
Otras conductas peligrosas mantienen cifras similares a 2024: uso del móvil mientras se conduce (70), utilización de auriculares (59) o conducción temeraria (18). Preocupa además el aumento de menores de 16 años al manillar, con 128 casos detectados.
En paralelo, la Policía ha intensificado los dispositivos de control: se han realizado 772 controles específicos de VMP y 48 de velocidad, lo que eleva las intervenciones totales a 4.378, 1.458 más que el año anterior.
Los responsables municipales destacan que este refuerzo busca “garantizar la convivencia y la seguridad del peatón”, especialmente frente a la circulación indebida por aceras. También subrayan que la retirada de aparcamientos habilitados ha reducido las sanciones por estacionamiento irregular.
La radiografía confirma un escenario de mayor presión sancionadora y mayor presencia policial para ordenar un medio de transporte en auge que, pese a su utilidad, sigue generando conflictos en el espacio público.




