Un exceso de oferta
IU, Más Madrid, Comunes y Movimiento Sumar cimentan una alianza que aspira a clarificar un espacio sumido en la confusión

Sevilla
En el sistema español de partidos hay una cierta correspondencia entre oferta y demanda. Quien se considera de derechas sin más, o de centroderecha, tiene al PP. Quien quiere una derecha más radical tiene la brutalidad de Vox Los nacionalistas, más o menos independentistas, tienen sus partidos. Los socialdemócratas, la izquierda moderada, el centroizquierda, tiene al PSOE.
Lo dicho: a grandes rasgos, hay ajuste. Salvo por dos desacoples. El primero es el de los que echan de menos algo parecido a Ciudadanos, que dejó hecho un solar el espacio del centrismo pactista. El segundo se produce en lo que podríamos llamar "izquierda alternativa", o "izquierda a la izquierda del PSOE". Los votantes que se ubican ahí tienen un problema. ¿De falta de oferta? No. De exceso. Las marcas son infinitas, mutantes, las alianzas fugaces, los liderazgos inestables, el conflicto constante, de todo lo cual resulta una oferta dividida, confusa.
Ahora se están dando los primeros pasos para una recomposición, que empieza por una alianza entre IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comunes. Pero falta mucho para culminarla. Y no hablo tanto de Podemos, que está de cada caída, como de otras fuerzas periféricas que deberán aclarar si están o no en un proyecto compartido: Compromís, Chunta Aragonesista, Més per Mallorca, por decir tres.
No bastará con eso. Hará falta un nombre, un nombre que dure. Y una organización: unas reglas claras de funcionamiento para la elaboración de programas, para la toma de decisiones, para la elección de líderes, para la integración de las minorías.
Reglas que valgan para hacer listas en elecciones locales, autonómicas y generales. Ojo, esta podría ser una de sus últimas oportunidades. Este histórico espacio político podría volatilizarse, atomizado en una infinidad de grupúsculos impotentes, como en Italia.

Ángel Munárriz
Periodista de 'El País'.




