El Almería se convierte en el rey del caos: Andrés salva y Baptistao sentencia al Andorra (3-2)
El talento individual rescata al equipo en otro partido gris. El Andorra perdona y sucumbe en el tramo final

Se hizo la luz en el Mediterráneo con el gol de Leo Baptistao, clave para ganar al Andorra y sumar 45 puntos. / Juan Sánchez

Almería
Andrés salva al Almería de un buen lío. Victoria caótica de los rojiblancos para sumar 45 puntos y llamar otra vez a la puerta del ascenso directo. El partido no tuvo guion, fue un auténtico descontrol, una moneda al aire para volver al camino del horror o lanzarse en la clasificación. El empate condenaba a ambos y nadie pensó en ningún momento en la derrota.
El Almería sacó el colmillo en el primer cuarto de hora y se adelantó con la magia habitual de Sergio Arribas. Sin embargo, el Andorra es un rival sin filtros, que va de cara, y el talento de Villahermosa comenzó a apagar el caudal almeriense. La pelota se iba acercando más a Andrés y la palabra que definía al equipo era atasco. Ni presionaba ni robaba y el público se temía lo peor.
La mejor puesta en escena pero sin depredadores de área
El Andorra flotaba en el campo con Jastin desbordando y mostrando a la categoría los motivos por los que va a sufrir. Tiene la mejor puesta en escena de Segunda pero le falta determinación, depredadores de área que definan, justo lo que le sobra al Almería. Jastin confirmó lo evidente, que el Andorra era mejor y empataba. La afición dio un toque de atención a los futbolistas y reaccionaron.
Rubi mueve el árbol y el Almería reacciona
Al descanso Rubi movió el árbol porque el Almería se caía. Lo que cayó fue el 1-2 de Villahermosa, completamente solo en el área. Fue una pesadilla, el mejor futbolista del choque incluso con el tropiezo del Andorra. El Almería fue sacando poco a poco la cabeza y Miguel de la Fuente, en un alarde de potencia, carácter y espíritu iguala entre el caos. El estadio se venía abajo. Olía a remontada de las grandes.
La parada que puede cambiar una temporada
Chirino cometió un error propio de su categoría. Se hace un lío sacando el balón y comete penalti a Villahermosa. Andrés se hizo gigante bajo palos y evitó el 2-3 con un paradón a Lautaro. El guardameta fue el héroe esperado de la noche. Su parada metió fuego en las venas de sus compañeros.
En el minuto 68 Andrés detiene el penalti a Lautaro, que era el 2-3 para el AndorraLa clave del partido en el Mediterráneo
Almería y Andorra dejaron a un lado los libros de táctica, el esquema, y se fueron a por la victoria. Una transición de clase entre Arribas, Arnau y Baptistao desata la locura total en las gradas porque lo que apuntaba a tormenta se transformó en oasis, en tranquilidad. Tercer triunfo seguido in extremis, sufriendo hasta el último segundo y saliendo adelante aceptando que en gran parte del duelo tu adversario fue mejor. El equipo se reveló y con Arribas mandando la vida y el fútbol se ve mucho más sencillo.
Ante la falta de ideas rojiblancas, calidad individual
Al Almería le cuesta mantener el dominio de la escena, hasta llegó a hacer pases horizontales impropios que costaron varias transiciones. Esos cruces de cables ya habituales que, esta vez gracias a Andrés, no terminaron en desastre. Rubi tiene trabajo, y también puntos, que valen para hacer felices a miles de almerienses y al dueño Mohammed Al-Khereiji, que no quiso perderse el encuentro. Precisamente el entrenador siempre se guarda una carta y es la calidad del ataque. Dentro de las continuas imprecisiones y el nerviosismo del resultado con 1-1 y 1-2, la fe rescató al equipo y los cambios surtieron el efecto adecuado.
La pelota pasa al tejado de los Racing, Castellón, Deportivo, Las Palmas y compañía. Muy poco brillo y mucha clase individual.

Carlos Miralles
Redactor de Deportes de SER Almería. Lleva toda su carrera profesional en la SER.




