Con las botas puestas
La firma de Agustín G. Lázaro en Hoy por Hoy Jerez
Firma Agustín G. Lázaro
Jerez de la Frontera
CON LAS BOTAS PUESTAS
Estas semanas hemos sufrido intensas lluvias que han ocasionado en muchos puntos de Andalucía, y especialmente en la provincia de Cádiz, graves inundaciones. En la campiña de Jerez, el desbordamiento del Guadalete ha afectado a centenares de familias de los núcleos rurales ribereños que han visto como sus viviendas y enseres quedaban bajo el agua. El sector agrario ha sido también muy perjudicado y las perdidas en sus explotaciones han sido de proporciones catastróficas. A todo ello hay que sumar el grave daño que han sufrido muchas infraestructuras, lo que ha obligado a cerrar carreteras y caminos que han quedado parcialmente bajo las aguas. En estos días no han faltado tampoco las clásicas imágenes de los políticos de los diferentes partidos que han visitado el territorio “con las botas puestas”
Los pantanos de la cuenca rebosan hasta alcanzar cifras nunca vistas y sus necesarios desembalses han sido muy comentados por buena parte de la población, así como la falta de limpieza de los cauces o el viejo proyecto de un posible trasvase del pantano de Bornos al de Guadalcacín.
Cuando en unas semanas las aguas vuelvan definitivamente a sus cauces deberemos analizar lo sucedido evitando lecturas simplista porque, aunque en esta ocasión hemos sido víctimas de unas circunstancias meteorológicas excepcionales, en el futuro pueden volver a repetirse situaciones de inundaciones cuyos efectos podemos atenuar en parte adoptando medidas apropiadas.
Recuperar y respetar los espacios “propios” del río donde históricamente se desborda de manera natural, evitar las parcelaciones ilegales en su ribera y las construcciones en zonas inundables, reforestar las riberas del Guadalete y de sus principales arroyos, retirar sedimentos en algunos puntos, evitar el efecto barrera de determinadas infraestructuras haciéndolas más penetrables o mejorar los puntos negros detectados en carreteras y caminos de la zona rural ,pueden ser algunos de las asuntos sobre los que hay que reflexionar y actuar.
Y para todo esto, para mejorar todas aquellas cuestiones que ayuden a paliar los efectos de las siguientes avenidas, si que hay que “ponerse las botas”. O mejor, no quitárselas y empezar a trabajar. Porque nos jugamos mucho.
Agustín García Lázaro