Dos tragedias, dos relatos
La Columna de Ángela Cañal En La Ventana de Andalucía

GRAZALEMA (CÁDIZ), 16/02/2026.- Varias personas caminan por una calle de Grazalema este lunes. Un primer grupo de vecinos desalojados hace 11 días por el temporal en Grazalema (Cádiz) ha podido volver a sus hogares a partir de las 16:05 horas de este lunes, cuando la Guardia Civil ha permitido el acceso a una treintena de vehículos al municipio. EFE/ Jorge Zapata / Jorge Zapata (EFE)

Sevilla
Las últimas horas nos han dejado dos imágenes muy potentes.
En Grazalema, Cádiz, las primeras familias regresando a casa tras más de diez días de desalojo.
En Adamuz, Córdoba, los trenes volviendo a circular por el escenario de la tragedia ferroviaria que se llevó por delante 46 vidas.
Progresa la investigación del accidente mientras Gobierno y Junta de Andalucía anuncian miles de millones en ayudas para la reconstrucción de los daños del temporal: viviendas, carreteras, cosechas arrasadas. Ahora toca que esas cifras se conviertan en soluciones que lleguen a tiempo a quien lo necesita.
Regresa poco a poco la normalidad. Con inquietud, con dudas, con dolor. Después de dos golpes tremendos que hemos sufrido los andaluces.
Y sobresale también una gran lección: dignidad y serenidad ante la tragedia, aplomo frente a las dificultades, una exigencia imprescindible de explicaciones y de verdad; pero también un talante de colaboración y de responsabilidad que ha sido fundamental estos días.
Por eso resulta tan llamativo el contraste en el debate público. El relato cambia mucho según se mire desde Madrid o desde Andalucía. Hasta el punto de que parece que habláramos de tragedias distintas, de emergencias diferentes.
Del ruido y las acusaciones a un espíritu de colaboración y de búsqueda de soluciones. De señalar responsabilidades criminales a una oposición en el Parlamento andaluz que ha llegado a dar las gracias al consejero de Emergencias por su actuación.
Esto no solo dice algo bueno de nuestra política. Dice también mucho de lo que los andaluces exigimos a quienes nos representan.
Porque si el votante andaluz premiara el enfrentamiento de trinchera, el insulto, la acusación gruesa, el golpe bajo, no tengo ninguna duda: eso sería lo que estaríamos viendo. Un aviso para navegantes cuando quedan apenas unos meses para las elecciones en Andalucía.




