La Ventana Andalucía
Opinión

El sprint de los millones del temporal

El sprint de Montero y Moreno por ver quien coloca antes sus millones en el telediario es anecdótico

La Columna de Dani Cela (18/02/26)

Sevilla

La carrera de Montero y Moreno por posicionar antes sus planes para la Andalucía azotada por la borrasca puede redundar en beneficio de los ciudadanos, siempre que sus planes no se solapen y terminen retrasando las ayudas

María Jesús Montero y Juanma Moreno, rivales en unas elecciones andaluzas inminentes, anunciaron este martes casi a la vez sendas partidas millonarias destinadas a paliar los daños de la borrasca en Andalucía.

La ministra de Hacienda, candidata socialista, presentó 7.000 millones de euros con ayudas directas a los más afectados, y el presidente de la Junta, candidato popular, expuso su plan estrella con otros 1.780 millones.

Uno pudiera pensar que el Gobierno central y la Junta han trabajado al unísono para coordinar sus planes de reconstrucción de Andalucía, para armonizar el esfuerzo inversor de cada administración acordando todas las medidas urgentes que la gente necesita: familias desalojadas por el temporal, municipios anegados, viviendas destruidas, negocios cerrados, carreteras destrozadas y sectores esenciales para la economía andaluza, como la agricultura y la pesca, paralizados.

Esa imagen de cooperación y lealtad institucional ante la magnitud de la catástrofe vivida reconcilia con la política, y debieran tenerlo muy en cuenta dos partidos de Estado, PSOE y PP, que se han alternado en los gobiernos democráticos durante medio siglo, y hoy andan imputándose, uno al otro, la polarización, el populismo y el descrédito de las instituciones, de las que bebe la ultraderecha.

El sprint de Montero y Moreno por ver quien coloca antes sus millones en el telediario es anecdótico, es algo que hoy sólo celebran sus hooligan. Lo importante es que de ese pulso electoral se beneficie la ciudadanía.

Más problemático me parece que, por las prisas, por falta de coordinación entre gobiernos o por puro cálculo electoral, las ayudas estatales y andaluzas terminen solapándose, y obliguen a las administraciones a rehacer sus planes de reconstrucción, retrasando la respuesta que la ciudadanía más dañada por el temporal necesita cuanto antes.