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Málaga frena la caída de nacimientos pero el aumento de defunciones agranda el desequilibrio demográfico

El ligero crecimiento de la natalidad en 2025 no logra compensar el fuerte repunte de fallecimientos, en un contexto marcado por el envejecimiento y la llegada de nuevos residentes

En noviembre hubo más nacimientos en la Comunitat Valenciana que en ese mismo mes del año anterior / Ratchat

Málaga

La provincia de Málaga cerró 2025 con un discreto aumento en el número de nacimientos, poniendo fin a varios años consecutivos de descensos. Según las cifras provisionales difundidas por el Instituto Nacional de Estadística, a lo largo del año se contabilizaron 11.744 alumbramientos, lo que supone 51 más que en el ejercicio anterior. El incremento es moderado, apenas un 0,43%, pero adquiere relevancia al romper la dinámica negativa que había caracterizado la evolución reciente de la natalidad en la provincia.

En la última década, solo un año había mostrado un comportamiento similar. Por ello, aunque el avance sea contenido, marca un cambio de tendencia que ahora deberá confirmarse cuando se publiquen los datos definitivos. La evolución local encaja, además, con el escenario nacional. En el conjunto de España se registraron 321.164 nacimientos durante 2025, lo que representa un crecimiento del 1% respecto al año anterior. La mayoría de los territorios provinciales experimentaron también ligeras subidas.

Sin embargo, el repunte de la natalidad no ha sido suficiente para equilibrar la balanza demográfica. Las defunciones crecieron con mayor intensidad que los nacimientos en la provincia malagueña. Las estimaciones apuntan a 14.506 fallecimientos en 2025, es decir, 805 más que en 2024. En términos porcentuales, el aumento alcanza el 5,87%, una subida notable que contrasta con la moderación observada en los dos ejercicios previos, cuando las cifras de mortalidad habían descendido tras el impacto excepcional de la pandemia.

El incremento de las muertes responde en buena medida a factores estructurales. El progresivo envejecimiento de la población está detrás de este comportamiento sostenido al alza. Los datos por grupos de edad reflejan con claridad esta realidad: solo entre las personas mayores de 90 años se contabilizaron 3.066 fallecimientos el pasado año, 380 más que el ejercicio anterior. Este segmento de edad continúa creciendo y, con él, el número absoluto de defunciones.

Al cruzar ambos indicadores —nacimientos y fallecimientos— el resultado es un saldo vegetativo negativo de 2.736 personas. Dicho de otro modo, habrían sido necesarios casi tres mil nacimientos adicionales para equilibrar la diferencia natural entre altas y bajas demográficas.

Pese a ello, la provincia no pierde habitantes. Muy al contrario, Málaga figura entre los territorios con mayor dinamismo poblacional del país. La explicación se encuentra en los movimientos migratorios. Por un lado, continúa llegando población procedente de otras comunidades autónomas atraída por las oportunidades laborales y la calidad de vida. Por otro, el flujo de ciudadanos extranjeros que eligen establecerse en la provincia sigue siendo determinante.

Así, mientras el crecimiento natural se mantiene en terreno negativo, el aumento de residentes se sostiene gracias a la inmigración, configurando un modelo demográfico cada vez más dependiente de los movimientos de población.

Jesús Sánchez Orellana

Director de contenidos de SER Málaga. Cubre además...