Pereda Abogados: 34 años de experiencia jurídica con trato cercano en Morón
Francisco Javier Pereda Vázquez destaca en Hoy por Hoy Morón la importancia del contacto directo con el cliente, la apuesta por la inteligencia artificial jurídica y la defensa de la negociación como vía prioritaria para resolver conflictos.

Francisco Javier Pereda. Abogado y responsable de Pereda Abogados.

El asesoramiento legal es un recurso al que, antes o después, todos recurrimos: un divorcio, un despido, una herencia, un problema penal o una reclamación bancaria pueden cambiar el rumbo de una vida. En el programa Hoy por Hoy Morón, el abogado Francisco Javier Pereda Vázquez, al frente de Pereda Abogados, repasó la trayectoria y filosofía de un despacho profundamente vinculado a Morón y su comarca.
Más de tres décadas de ejercicio profesional
Pereda llegó a Morón en 1995, aunque ya había iniciado antes su carrera profesional. Hoy suma 34 años de ejercicio en distintas áreas del Derecho, desde familia y laboral hasta penal. Aunque el despacho no presume de una especialización cerrada, su responsable considera que la práctica diaria y la evolución normativa obligan a una actualización constante en múltiples materias.
“El reciclaje continuo es clave”, subraya. En este sentido, el despacho ha incorporado herramientas avanzadas de inteligencia artificial jurídica, sistemas profesionales que —bien utilizados— permiten analizar jurisprudencia, preparar demandas o estudiar grabaciones de vistas con gran rapidez y precisión. Eso sí, advierte: “Son herramientas potentísimas, pero requieren experiencia y criterio para manejarlas”.
El trato humano como seña de identidad
Si algo diferencia a Pereda Abogados es, según su responsable, el contacto directo con el cliente. “Quien acude a un abogado lo hace en una situación que no conoce y que le genera miedo. Hay que escuchar, empatizar y acompañar”, explica.
La comunicación fluida es una prioridad. El despacho utiliza canales directos como la mensajería instantánea para mantener informado al cliente casi en tiempo real sobre cualquier novedad procesal. No obstante, el trato se adapta al perfil de cada persona: algunos necesitan información constante; otros prefieren recibirla de forma más dosificada para evitar angustia innecesaria.
Pereda insiste también en la pedagogía jurídica: “Los pleitos se ganan y se pierden. Nosotros ofrecemos trabajo y dedicación, pero no podemos garantizar resultados. Es importante que el cliente entienda los riesgos”.
Divorcios, despidos y herencias: las consultas más frecuentes
Entre las consultas más habituales destacan los divorcios y los procedimientos de guarda y custodia, especialmente en el contexto actual de custodia compartida. También ocupan un lugar destacado los despidos y conflictos laborales, así como asuntos penales y procedimientos relacionados con violencia de género.
En materia de herencias, el abogado señala que los conflictos son frecuentes y que los procedimientos de división resultan largos y costosos. “Muchas veces las familias no logran entenderse y eso bloquea inmuebles o patrimonios durante años”, explica.
Negociar antes que litigar
Aunque la experiencia en sala es fundamental —“la experiencia es la base de cualquier profesión”, afirma—, Pereda defiende que la negociación debe ser siempre la primera opción. “Un mal acuerdo suele ser mejor que el mejor de los pleitos”, resume. No obstante, aclara que cuando es necesario acudir a juicio, el despacho afronta el procedimiento sin temor, pero con realismo.
Compromiso con la abogacía y con Morón
Además de su labor profesional, Francisco Javier Pereda mantiene un compromiso activo con el turno de oficio, en el que lleva más de tres décadas participando, y con la coordinación de guardias en la localidad.
La cercanía geográfica también forma parte de su filosofía: trabajar en Morón y su comarca permite conocer el entorno social y empresarial de cada cliente, algo que considera esencial para ofrecer un asesoramiento ajustado a la realidad de cada caso.
Primer contacto y facilidades
El despacho ofrece una primera toma de contacto para valorar la viabilidad del asunto y adapta los honorarios a las posibilidades económicas del cliente, recordando también la opción de la justicia gratuita cuando procede.
El mensaje final es claro: ante cualquier duda legal, lo fundamental es acudir a un profesional y contrastar opiniones, evitando soluciones simplistas o diagnósticos automáticos en internet. “La inteligencia artificial puede ser útil, pero no sustituye al criterio jurídico ni a la inteligencia emocional”, concluye.
Experiencia, compromiso y atención personalizada definen así la trayectoria de Pereda Abogados en Morón, donde el asesoramiento jurídico sigue teniendo un fuerte componente humano.




