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La DGT endurece las normas en 2026 con más restricciones urbanas y cambios en exámenes

Miguel Aldana señala que las nuevas medidas buscan “mejorar la fluidez y la seguridad en unas carreteras cada vez más saturadas”

Málaga

La Dirección General de Tráfico ha iniciado 2026 con un conjunto de medidas que refuerza las restricciones en ciudad, modifica el comportamiento en retenciones, endurece el uso de los carriles VAO y transforma el examen teórico de conducir. Un escenario que, según explica Miguel Aldana, responsable de la Fundación Torcal de Seguridad Vial, exige al conductor un nivel de atención mayor que en años anteriores.

“Empezamos fuerte porque la DGT no ha parado”, resume Aldana. Uno de los pilares es la expansión de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), ya obligatorias en municipios de más de 50.000 habitantes. El especialista recuerda que el conductor no debe centrarse solo en el casco urbano. “Que no nos hagamos el pensamiento de que solo puede ser en la zona céntrica, sino que también en accesos metropolitanos y áreas de tráfico denso se pueden aplicar estas restricciones”, insiste. Las sanciones pueden llegar a los 200 euros.

Otro cambio relevante afecta al comportamiento en atascos: será obligatorio abrir un pasillo central para emergencias desplazando los vehículos hacia los laterales del carril. “Hemos copiado lo que hacen otros países europeos como Francia o Alemania”, explica Aldana, quien señala que esta medida pretende reducir los tiempos de respuesta en accidentes graves. Además, cuando haya un vehículo inmovilizado, el adelantamiento deberá realizarse con una separación mínima de metro y medio y con una reducción de velocidad de hasta 20 kilómetros por hora respecto al límite de la vía.

En seguridad pasiva, la DGT ha eliminado las últimas excepciones al uso del cinturón en ciudad. “Desde enero estas profesiones tienen la obligación de llevar el cinturón también en desplazamiento urbano”, recuerda Aldana en referencia a taxistas, repartidores y profesores de autoescuela, que hasta ahora contaban con excepciones puntuales.

Los carriles VAO también cambian. El número de ocupantes pasa a ser el criterio principal, por encima del distintivo ambiental. “Nada de vehículos eléctricos, distintivos Cero, nada. Esto ya va por el número de ocupantes que hayan establecido en la vía”, aclara. En Málaga, la medida tiene incidencia directa en los accesos al Parque Tecnológico de Andalucía por la A‑357 y la A‑7056, donde la activación dependerá de la señalización fija o variable.

El examen teórico de conducir evoluciona hacia un modelo más práctico. Se incorporan vídeos con situaciones reales para evaluar anticipación y toma de decisiones. “No solo se trata de memorizar, sino de comprender, entender y aplicar todo lo que aprendemos”, apunta Aldana. El objetivo es medir atención, análisis y capacidad de reacción ante riesgos comunes.

Un paquete de actuaciones que, en palabras del experto, busca un mismo fin: mejorar la seguridad vial y favorecer la fluidez del tráfico en un entorno urbano y metropolitano cada vez más complejo.

Ignacio San Martín

Periodista de Málaga especializado en tribunales...