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Economía y negocios

La espera del Plan Auto+ retrasa las ventas de eléctricos en el arranque de 2026

Las ayudas siguen pendientes de publicarse en el BOE, lo que ha provocado que numerosos compradores hayan aplazado la matriculación de vehículos con etiqueta CERO

Imagen de archivo de una etiqueta cero emisiones / DGT

Málaga

El retraso en la publicación del Plan Auto+ ha frenado las ventas de vehículos eléctricos en el arranque de 2026. Las ayudas directas de hasta 4.500 euros siguen pendientes de aparecer en el Boletín Oficial del Estado, una falta de formalización que ha paralizado matriculaciones en un momento clave para el sector.

Las marcas y los concesionarios han observado un paréntesis en la demanda. No se debe a falta de productos ni de interés por parte de los compradores, sino a la espera de la normativa definitiva del programa, aprobado por el Gobierno pero aún sin entrada en vigor. La incertidumbre ha provocado que numerosos clientes hayan aplazado la decisión de compra hasta conocer el contenido final de las ayudas.

El especialista en motor Pepe Casado lo explica así: “El Plan Auto+ ya está aprobado por el Gobierno, pero aún no ha entrado en vigor debido a que está pendiente de su publicación en el BOE. Esta demora está provocando que muchos clientes retracen la compra de vehículos a la espera de conocer los detalles definitivos de la ayuda, lo que afecta negativamente a las matriculaciones actuales”.

Solo para vehículos con etiqueta CERO

El Plan Auto+ limita las subvenciones a modelos con etiqueta CERO: eléctricos puros, híbridos enchufables, eléctricos de autonomía extendida, vehículos de hidrógeno, cuadriciclos eléctricos y motocicletas eléctricas. Quedan fuera los modelos con etiqueta ECO y los vehículos de combustión.

Las cuantías máximas previstas alcanzan los 4.500 euros para turismos y furgonetas, 1.500 euros para cuadriciclos y 1.100 euros para motocicletas. En el caso de los turismos, el concesionario deberá añadir un descuento obligatorio mínimo de 1.000 euros.

El programa establece límites de precio: los turismos no podrán superar los 45.000 euros sin impuestos y las motocicletas tendrán un tope de 10.000 euros. Las furgonetas quedan exentas de límite económico.

Una de las novedades es la modulación de las ayudas según el origen del vehículo. Casado lo detalla así: “Hay una cosa muy interesante, y es que si el vehículo se fabrica en la Unión Europea puede añadirse un 15% más de bonificación, y si la batería se ensambla también en territorio europeo, un 10% adicional”. El importe final dependerá de la tecnología del vehículo y de su precio.

Sin necesidad de achatarrar y con descuento directo

Otra diferencia respecto al antiguo Plan MOVES es que no será necesario entregar un vehículo antiguo para acceder a la ayuda. También desaparece el sistema de reembolso posterior gestionado por las comunidades autónomas. “La mayor diferencia es que esta vez, por fin, va a ser de gestión directa. Se aplicará como descuento en factura del concesionario, eliminando el sistema de reembolso posterior que tantos problemas ha dado”, recuerda Casado.

Las ayudas podrán solicitarlas particulares, autónomos y empresas. Los particulares podrán optar por compra directa, leasing o renting, mientras que autónomos y compañías deberán recurrir exclusivamente al renting. Como ocurre con otras ayudas públicas, previsiblemente tributarán en el IRPF, salvo que la normativa final establezca excepciones.

Mientras continúa la espera, el sector observa con preocupación el parón comercial. La retroactividad desde el 1 de enero de 2026 está garantizada, pero la falta de publicación ha mantenido en pausa decisiones de compra que dependen del BOE.

Ignacio San Martín

Periodista de Málaga especializado en tribunales...