Fútbol

Rubi no la cuela: el Almería no puede ir de tapado

Con la plantilla que tiene lo del ascenso directo está cantado porque le sobra la calidad

El entrenador del Almería da la nota cuando quiere ir de tapado. / Juan Sánchez

Almería

Hagan cuentas señores. Si suman las tres ocasiones que tuvo Sergio Arribas ante el Córdoba ¿cómo hubiera quedado el partido? Si a esto unimos la unión y solidaridad que se destila en el campo, el mensaje del entrenador derrama prudencia para el gran favorito. El Castellón ha tomado el mando y está viviendo su mejor racha. Menudo misterio son esas famosas rachas para lo bueno y para lo malo. La estabilidad del club, la prudencia del entrenador, la buena racha que ha llegado y la calidad de la plantilla, son los motivos para soñar.

El Córdoba es un señor equipo con el mismo descaro de su entrenador. Iván Ania proyecta todo lo que fue como futbolista y no es fácil ganar a este equipo. El Almería lo mandó a la lona en solo media hora de fantasía y lo pudo rematar Arribas en la segunda mitad. Otra vez la pegada salía a flote para alegría de una afición que no ve el juego que demanda, pero ve ganar a su equipo que es verdaderamente lo que importa. Nadie se acuerda a esta hora como fue el partido: tres puntos más.

Los futbolistas delatan la unión del vestuario y la comunión con la grada es total. No son un público ruidoso pero siempre están. Los que asisten son los mejores. Subir a Primera por la vía rápida es el deseo de todos, empezando por el presidente, y se tienen todos los argumentos para ello. Se han puesto los cimientos de algo grande y pese a que el entrenador está empecinado en entrar en la recta final en ascenso directo: todos en la provincia piensan que cuanto antes mejor. Nadie quiere volver a jugar a la lotería del Play Off con el pedazo de equipo que tiene el Almería.

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La estabilidad del club es su fuerza

La plantilla del Almería disfruta de la calidad de vida de una ciudad acogedora donde no hay distancias y sus gentes son cariñosas. En las buenas y en las malas están con su equipo. Si se pierde hay ruido de sables como en todos los clubes, pero termina imponiéndose el amor a unos colores. Si un futbolista necesita algo tiene a Salva Sevilla a su lado que es la proyección de los jefes en el vestuario. Ese día a día se cuida al detalle y no pueden tener queja los profesionales. Ellos a entrenar, jugar y ganar, que toda la fuerza sale del club. Se apuesta a ganador y se tiene que reflejar en el campo. Lo de jugar bien o mal queda a criterio de cada uno. Si se gana, sobran comentarios.

El entrenador se tiene que tapar

Es normal que el técnico no lance las campanas al vuelo. Su mesura al hablar del ascenso directo entra dentro de la lógica de todo profesional. Rubi las ha visto de todos los colores y no se quiere pillar los dedos vendiendo lo que todos entenderían como humo, en una categoría tan igualada. Tiene claro (pero no lo dice) que cuanto antes se instalen en ascenso directo será mejor para ellos. No hay más presión que la que se ponga el vestuario y estar en plaza de Primera es la mejor de las vitaminas para un equipo aspirante al ascenso. No cuela su discurso de ir de tapados con la calidad que atesoran sus futbolistas. En la Segunda todos se conocen.

Las rachas de Segunda son un misterio

El equipo parecía hundido tras la derrota en Ipurúa y Rubi decía Agur. Pero los futbolistas mandaron parar los comentarios de calle con victorias. Son cuatro seguidas fruto de eso que los entrenadores catalogan rachas del fútbol. Se dan mucho en la división de plata y nadie las entiende. Son un misterio por muchos miembros que tengas en el staff técnico. Nadie sabe cuando empiezan y todos tienen claro que terminan, por ello, hay que aprovechar la inercia ganadora y seguir sumando de tres, como si no hubiera un mañana. Esta plantilla lo puede conseguir: no van de tapados.

Sobrados de calidad para la causa

La victoria todo lo tapa y esta vez no hay tanto que ocultar. El equipo es cierto que no va sobrado en lo físico y pone a su afición al borde del infarto, pero todos sufren en Segunda. El Depor pedía la hora ante el Eibar en un Riazor que explotaba con el pitido final. Hay que quedarse con el valor del triunfo que es lo que importa para conseguir el objetivo. Se nota a la legua viendo al equipo en el campo que te la puede hacer sin jugar una papa. El gol llega porque van sobrados de calidad y estas armas no se entrenan. Se puede defender mejor o peor. Se puede ensayar la pizarra llegado el momento, pero la calidad, como la velocidad, no se entrenan. Hay que se optimistas. El Almería es el firme candidato no solo al ascenso directo. Luchará por el liderato con el que se ponga.

Tony Fernández

Redactor de Deportes de SER Almería. Llegó a...