La Ventana Andalucía
Opinión

Del Ministerio al cartel electoral

La vicepresidenta Montero no cree que estar en el Gobierno lastre su candidatura y seguirá siéndolo hasta que se convoquen las elecciones andaluzas

Del Ministerio al cartel electoral

Sevilla

María Jesús Montero lo ha dejado claro: seguirá en el Gobierno hasta que Juanma Moreno, su rival en las urnas y presidente de la Junta de Andalucía, convoque las elecciones autonómicas, que serán en junio más que probablemente.

En un reciente acto en la Fundación Cajasol, la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda demostró que no cree que seguir integrando el Consejo de Ministros con ese papel tan relevante lastre su candidatura, porque sostuvo que agotará los plazos para dejar esas responsabilidades hasta que legalmente tenga que hacerlo para poder ser elegible al Parlamento de Andalucía.

El argumento de Montero es que su presencia en el Gabinete beneficia a Andalucía. Una razón incompatible con el servicio público que debe prestar y que da idea de cómo se manejan hoy por hoy los liderazgos políticos. Una vicepresidenta no debería beneficiar a ningún territorio sobre los demás. Se supone que debe actuar con neutralidad institucional. Pero es que, además, los hechos señalan que si hay beneficiados son territorios que tienen partidos nacionalistas que promueven la diferenciación frente a la igualdad y que venden muy caro su voto al PSOE. Justo lo contrario de lo que son los fundamentos de la izquierda en general y de la socialdemocracia en particular.

Basta ver la reforma del sistema de financiación que quiere aplicar, y que beneficia claramente a Cataluña, para corroborarlo.

La reciente experiencia de Aragón ya señaló que ir del ministerio al cartel electoral le dio escaso rédito a Pilar Alegría.

Se podrá decir que una cosa es Aragón y otra Andalucía. Pero lejos de su lógica, las encuestas anticipan un pésimo resultado para el PSOE de Andalucía con Montero como cartel electoral. Incluso alguno publicado en las últimas horas aventura que, en cuatro de las ocho provincias, Vox sería segunda fuerza por delante de los socialistas y con el PP como primera en cada una de las circunscripciones.

Así que la demoscopia indica justo lo contrario. Cuanto menos se distancia del Gobierno de Pedro Sánchez, más negativos parecen ser los resultados que se le auguran.