El Almería se apaga cuando el partido le pide guerra
Es más el perfil de los futbolistas que tiene Rubi que el estado físico de su equipo

El entrenador del Almería habla de energía y parece ser otra cosa. / Rafa Góngora

Almería
El estado físico del Almería nadie lo cuestionaba cuando el equipo llegaba a Butarque para ganar por 0-3 y se entendía que era la llamada velocidad de crucero, que alcanzaba un a toda máquina con el pico alto. Luego, el equipo no ha sido el mismo y todo apunta a que llegará fuerte a final de temporada. Se busca solución al tema de la fuerza que al parecer le falta al equipo, cuando igual todo responde al perfil de los jugadores que el preparador catalán tiene en plantilla. Los futbolistas que tiene Rubi no son defensivos y toca aguantar al rival cuando le pone más.
El sistema que utiliza el entrenador es osado y valiente. Esos futbolistas que llegan al área rival con determinación, no se sacrifican en la marca porque es una máxima de este deporte. A todos les gusta tocar y disfrutar la pelota y cuando no se tiene se sufre. No solo le pasa al Almería, ya que sucede en todos los equipos. Se habla de ganar duelos individuales cuando la plantilla va sobrada de calidad y viven más de zafarse de la marca del contrario que de contrarrestar su fuerza. Los jugadores rojiblancos bastante tienen con atacar como si no hubiera un mañana.
Marcar al contrario no es agradable para los futbolistas y, eso que ahora se denomina la presión, es algo que no se hace al unísono porque los futbolistas no son máquinas y no es lo mismo Arribas yendo al robo de balón que Bonini. Rubi sabe lo que tiene y no puede pedir a su equipo que sea otro. La propuesta valiente por el gol implica ese sufrimiento que no es tanto físico como por el corte de los futbolistas que tiene a sus órdenes. Hacen lo que pueden dentro de esa energía que “dura lo que dura” como dice el entrenador.
Los futbolistas no son defensivos
Lo de la energía que dice el entrenador se puede arreglar pero no tanto lo que marcar al rival. Hay jugadores que no dan el perfil. Unos defienden más que otros y generan un desequilibrio en los partidos más importante que ese manido estado físico, que lo llevan bajo control los miembros de su staff técnico. El fútbol actual implica mucho sacrificio físico y la debida puesta a punto te da un plus en los partidos pero no son las fuerzas: son las ganas de ir a la presión y ese ganar duelos que le es más fácil al contrario por el corte de su plantilla. El favorito se puede permitir ciertas licencias.
El sistema que utiliza obliga
La propuesta futbolística del Almería tiene mucho que ver con esa energía de la que habla el entrenador. Para jugar y atacar sobran futbolistas y para bajar a defender es otro tema. Hay hombres de ataque como Miguel, que se faja en la lucha por el balón, pero Embarba, Arribas y Morcillo, no dan ese perfil y les cuesta más. Igual faltan las ganas y no las fuerzas. Esa energía de la que habla el entrenador sobraba cuando el equipo iba en esa velocidad de crucero ganando partidos y los rivales se veían superados. Sobran ingenieros en la plantilla y faltan jugadores de corte obrero para la presión.
Marcar al contrario no es agradable
Les ha pasado a todos a lo largo de su carrera. Lo de jugar sin balón y sin la pelota es la cara B del fútbol. Ya no se hacen marcajes al hombre como en otros tiempos y jugar para contrarrestar las virtudes del rival siempre le toca al equipo teóricamente inferior. Al fútbol se juega con una pelota y cuando la tiene el Almería todos son felices y se asocian. Cuando la pierden se busca robarla cerca de la meta rival, pero no les dura esa energía que dice Rubi, porque el equipo es más de divertirse y lo de marcar al contrario no le gusta a nadie desde las categorías de base.
Ganar duelos individuales no es lo suyo
Desde antes de la llegada de Rubi pasaba con Vicente Moreno, Gaizka Garitano y Pepe Mel. El equipo no era capaz de ganar duelos individuales al nivel de los contrarios y se veía desbordado en algunos partidos. Eso no se entrena ya que va en el carácter del jugador. Ir a por la pelota y conseguirla a veces depende del talante, más que de la técnica o capacidad del jugador. Hay mucha calidad en la plantilla y se emplea en generar ocasiones y marcar goles. Si el equipo estuviera al mismo nivel defendiendo que atacando, hoy estaría líder y con ventaja sobre el segundo de la fila. No le queda otra al entrenador que mantener y multiplicar todo lo bueno que le da su equipo pese a ir justos de energía.

Tony Fernández
Redactor de Deportes de SER Almería. Llegó a la SER en 1996. Antes, en RNE. Más de 40 años de experiencia...




