Los Tecnocasas llenan de ritmo y crítica el Carnaval de Morón
La chirigota de Los Desentonaos triunfa en la calle con un tipo de agentes inmobiliarios reconvertidos en DJs

Chirigota Los Tecnocasas (Los Desentonaos). Foto: Fran Guillén

El ambiente carnavalero, en esta recta final, se respira con fuerza en Morón de la Frontera y una de las agrupaciones que está marcando el compás este año es la chirigota Los Tecnocasas, nombre con el que se presentan en este 2026 los veteranos componentes de la chirigota Los Desentonaos.

Manolo Olmo y Manolete, integrantes de la chirigota local Los Tecnocasas

Manolo Olmo y Manolete, integrantes de la chirigota local Los Tecnocasas
Como nos explicaban dos de sus integrantes, Manolo Olmo y Manolete, la agrupación apuesta esta vez por un tipo tan actual como ingenioso: agentes inmobiliarios que, ante la feroz competencia del sector, se reinventan por la noche como DJs de techno house. “De día tecnocasas y de noche techno house”, resumen en su presentación, jugando con el doble sentido que da nombre al grupo.
Aunque el concepto partía del mundo inmobiliario, el repertorio gira principalmente en torno a las peripecias de esos pinchadiscos habituales en comuniones, fiestas de fin de año y celebraciones populares. Una idea que comenzó a gestarse al término del pasado carnaval y que fue tomando forma durante meses, con buena parte de la música compuesta ya en verano.
Las letras corren a cargo de Juan Fernández, “Juani”, y el resultado está conectando con el público. Si bien los cuplés mantienen el tono desenfadado y la presentación rompe esquemas, son los pasodobles los que están despertando mayores elogios. “Es complicado hacer pasodobles que hagan reír”, reconocen, pero aseguran que este año han logrado combinar humor y crítica, incluyendo análisis político y local que no están dejando indiferente a nadie. El broche final del popurrí, además, está provocando momentos especialmente emotivos entre quienes los escuchan en la calle.
Fieles a su filosofía, Los Tecnocasas ensayan sin la presión de concursos, centrados en disfrutar y hacer disfrutar a pie de calle. Con dos ensayos semanales desde octubre, intensificados tras Navidad, defienden una preparación constante pero sin perder la esencia del carnaval callejero, donde “la intención pesa más que el fallo”.
Este año, además, el carnaval coincide de lleno con la Cuaresma, un hecho que no ha generado conflicto para la agrupación. Sus componentes defienden la convivencia y el respeto entre tradiciones, apostando incluso por que el carnaval tenga una fecha fija en febrero, independientemente del calendario litúrgico.
El gran pasacalles, previsto para el día 28, será uno de los momentos clave. La salida más tardía permitirá, según explican, disfrutar con más calma del ambiente y acercar las coplas a un público más amplio, incluyendo a quienes se suman a la fiesta sin seguir habitualmente las agrupaciones.
En cuanto al futuro, el mensaje es optimista. Destacan la unión entre peñas y agrupaciones y el buen nivel de las propuestas actuales, pese a la reducción en el número de grupos en los últimos años. Para Los Ternocasas, el carnaval de Morón vive una etapa de impulso y cohesión que sienta las bases de un crecimiento sólido.
Entre coplas, carromatos cargados de equipo y ritmos electrónicos, la chirigota demuestra que el carnaval sigue reinventándose sin perder su esencia: crítica, humor y calle.




