La Ventana Andalucía
Opinión

No han aprendido de Magrudis

No han aprendido de Magrudis

Sevilla

La Audiencia Provincial de Sevilla acaba de comunicar las fechas en que se celebrará, por fin, el juicio del caso Magrudis. Siete años después de la tragedia, a partir del 16 de octubre serán juzgados los encausados por ese brote masivo de listerioris que se saldó con cuatro muertos, entre ellos un recién nacido, seis abortos y multitud de intoxicados. Un caso del que las administraciones debieron aprender muchas lecciones pero decidieron no hacerlo.

Desde el Gobierno de España, el Ministerio de Consumo sigue sin potenciar una modificación de la ley para que cualquier empresa, sea del sector alimentario o de cualquier otro, tenga la obligación de contratar un seguro de responsabilidad civil que cubra los perjuicios que sufran los consumidores ante posibles cierres por quiebras o ante daños que sufran como consecuencia del uso o consumo de sus productos.

La Junta de Andalucía tampoco ha mejorado sustancialmente sus protocolos de información ante alertas alimentarias. En el caso Magrudis, fue FACUA la que tuvo que investigar y destapar públicamente el nombre de la marca de productos afectados por la Listeria: La Mechá.

La Junta no lo quiso hacer cuando ya tenía todos los datos y reaccionó después que nosotros continuando con una relación importante de incongruencias, inexactitudes e incluso falsedades, en las cuales parecía que primaba más proteger los intereses de la empresa que la de los consumidores afectados.

Y el Ayuntamiento de Sevilla a día de hoy continúa teniendo un déficit importantísimo en el número de inspectores de consumo y veterinarios para vigilar el conjunto de empresas dedicadas a la fabricación y el suministro de productos alimentarios.

El mismo Ayuntamiento que tiene a una veterinaria municipal entre las acusadas por su grave negligencia en su labor de control de Magrudis. Un ayuntamiento que tuvo abierta una industria cárnica de forma absolutamente ilegal, que no revisó los papeles aportados por los responsables de la empresa, los cuáles ponían de manifiesto que no cumplía los más mínimos requisitos. Quién sabe. Lo están haciendo tan bien que igual la historia se repite.

Rubén Sánchez

Periodista y secretario general de Facua.