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Asia impulsa una nueva generación de baterías y abre autonomías superiores a los 1.000 kilómetros

Los fabricantes asiáticos han presentado avances en litio metálico y estado sólido que han elevado la densidad energética y acercan las cargas ultrarrápidas

Asia impulsa una nueva generación de baterías y abre autonomías superiores a los 1.000 kilómetros

Málaga

Asia ha acelerado en 2026 el desarrollo de baterías para vehículos eléctricos y ha situado la densidad energética en rangos hasta ahora asociados a prototipos. Fabricantes de China, Japón y Corea del Sur han anunciado avances que permiten autonomías superiores a los 1.000 kilómetros y recargas que, en condiciones técnicas específicas, podrían bajar a cinco minutos.

Los datos aportados manejan densidades entre 175 y 650 Wh/kg. Un valor más alto implica más energía almacenada por kilo, lo que ha permitido ampliar recorridos o reducir peso manteniendo autonomía.

Juan Antonio Auñón, profesor de Ingeniería de la Universidad de Málaga, ha señalado que esta evolución era esperable. Según explica, la investigación se ha centrado en procesos, materiales y estabilidad química, y ha apuntado que en el futuro podrían aparecer sistemas que no dependan del litio.

Uno de los desarrollos principales procede de las baterías de litio metálico, que han alcanzado densidades cercanas a 650 Wh/kg tras resolver la aparición de dendritas, un problema que históricamente ha limitado su uso. Esta solución ha permitido multiplicar por tres la densidad de algunas baterías actuales.

En paralelo, la tecnología de estado sólido ha avanzado hacia su producción industrial. Al utilizar electrolitos sólidos en lugar de líquidos, ha mejorado la seguridad y ha ampliado la densidad energética hasta cifras entre 350 y 500 Wh/kg, con autonomías que rondan los 1.000 kilómetros. Los fabricantes también han planteado cargas muy rápidas, aunque Auñón ha precisado que esos tiempos implican nuevas infraestructuras de recarga que aún no están desplegadas.

El profesor ha destacado que el incremento de autonomía es clave para la confianza del usuario: a mayor alcance, menor necesidad de recarga. También ha explicado que una mayor densidad de potencia permite recorrer más distancia sin aumentar tamaño de batería, o reducir peso manteniendo el alcance, lo que ha mejorado la eficiencia.

Las baterías más extendidas actualmente, como las LFP o NCM, se han mantenido entre 150 y 250 Wh/kg, con autonomías de 400 a 700 kilómetros. Las nuevas tecnologías han duplicado estas cifras. También se ha investigado el sodio‑ion, con densidades cercanas a 175 Wh/kg y autonomías en torno a 500 kilómetros, pero con menores costes y ciclos superiores a 10.000 cargas.

Auñón ha insistido en que el reto no es solo técnico, sino psicológico. La “ansiedad de autonomía” continúa presente, aunque muchos conductores no recorren más de 600 kilómetros diarios. Según resume, cuando un usuario escucha que un coche ofrece 1.000 kilómetros y luego hace 600 reales, la pregunta es cuándo ha superado esa cifra en un día, y la respuesta suele ser nunca.

China prevé implantar nuevos estándares técnicos en julio de 2026 y varios fabricantes han anunciado producción en el segundo semestre del año. El despliegue definitivo dependerá de la capacidad industrial, de los costes y de la red de recarga.

Según el profesor, la transición hacia el vehículo eléctrico no se ha detenido, aunque aún queda camino. Cada avance en autonomía y en infraestructura ha contribuido a acelerar el proceso.

Ignacio San Martín

Periodista de Málaga especializado en tribunales...