Fútbol

Arribas salva un puntazo para un Almería que vive al límite (1-1)

El equipo, impreciso y blando en las áreas, sale a flote con una carrera de Morci y la definición del Pichichi en el 95'

El Almería rescató un empate en el descuento después de un partido muy gris frente al Albacete Balompié. / UDA

Almería

El Almería estuvo a pocos segundos de firmar una nueva debacle en Liga. Noche de imprecisiones, de ocasiones falladas y de un portero, Andrés Fernández, que demasiado tiene con sus dos o tres milagros por jornada. No hubo fluidez de ideas ni de fútbol, especialmente en el segundo tiempo, pero lo que diferencia a los rojiblancos del resto es la enorme pegada.

Arribas, en uno de los partidos más grises que se le recuerdan en los últimos tiempos, empujó a gol la pelota que no oculta los problemas, pero sí ayuda a tapar las numerosas vías de agua que después de 27 encuentros tiene el equipo.

Incomodidad, pases y controles fáciles que se iban y rompían la velocidad de las acciones. Albacete y Almería firmaron un choque gris en prácticamente todos los ámbitos. Si aparecía Andrés luego lo hacía Lizoain, poniendo de manifiesto la endeblez defensiva, algo que no sorprende porque son de los que más encaja de toda la Segunda División con 39 y 40, respectivamente. No fue el Almería del vértigo y el colmillo de las últimas citas. No había buenas sensaciones. Incluso así las oportunidades no faltaron gracias a ese extra de calidad del ataque: Arribas, Arnau y hasta Centelles pudieron colocar el 0-1.

Las claves del partido

Al Albacete le bastaba con encontrar huecos entre los centrales para apretar y Andrés evitó el gol de Álex y de Valverde. El segundo tiempo tenía la llave de todo. El que se equivocara lo pagaría.

Una pérdida de balón de Baba descolocó completamente al equipo y el Albacete lo aprovechó con la jugada de manual de este deporte: balón al extremo y centro al área. Ahí Álex Rubio se adelantaba a Federico Bonini para poner patas arriba la competición.

El Almería se encontró a uno de los Albacetes más flojos de los últimos tiempos, y viceversa. El conjunto de Alberto González pudo sentenciar al contragolpe varias veces mientras Patrick Soko, ahora de extremo derecho, trataba de aprovechar su velocidad. De Morcillo poco o nada se supo. Tampoco destacó en exceso Arribas... Hasta que tocaron diana.

El Carlos Belmonte olía a victoria y el Albacete cometió el grave error de dejar libres a dos futbolistas diferenciales. Tuvieron una mala noche, su fútbol no salía como querían, y fabricaron un empate milagroso. Morcillo corre en un último esfuerzo y Arribas, con olfato de ‘9’, empuja a la red un balón que eleva a 15 su cuenta como Pichichi de la Liga.

No fue un buen Almería, tampoco el Albacete brilló, y ambos se condenaron. Primero le tocó a los rojiblancos con sus habituales despistes defensivos por falta de contundencia y lectura; y luego a los locales con un error de manual dejando pensar y ejecutar a Morcillo y Arribas. El punto enfada al Carlos Belmonte y alivia a un Almería que estuvo a segundos de caer y de dar aún más vida a sus rivales en la carrera por el ascenso.

El resultadista se queda con el milagro del descuento, pero a Rubi le queda tarea para que su equipo no sea tan previsible y tenga variables en su juego cuando las cosas no salen. Si con Albacete y Almería no existían blanco y negro, esta vez tocó el gris. Menudo punto.

Carlos Miralles

Redactor de Deportes de SER Almería. Lleva toda...