El 8-M reúne a 3.000 manifestantes en Córdoba para exigir igualdad real
Denuncian la precarización de la mujer en el trabajo y la falta de oportunidades para crecer

Manifestación del 8-M 2026 en Córdoba / Álvaro Guerrero Jiménez

Córdoba
Unas 3.000 personas han participado en una amplia manifestación feminista que ha recorrido Córdoba desde el mediodía hasta las 14:00 horas. El dato, ofrecido por el recuento provisional de la Policía Nacional, deja ver unidad entre las distintas organizaciones y colectivos feministas que, de nuevo, han vuelto a marchar juntos por la capital de provincia.
La organización ha querido poner de relieve un feminismo interseccional, "porque nuestra lucha es colectiva y entendemos que las opresiones de género, raza, clase y orientación sexual se cruzan y multiplican", han aseverado en un comunicado leído al final de una manifestación que ha confluido en la plaza de Las Tendillas. El despliegue ha sido multitudinario y como en años anteriores, acompañado de la tradicional batucada.
La Asamblea 8-M Córdoba ha querido enfatizar que "el origen de todas las violencias que sufren las mujeres es el sistema capitalista y patriarcal, que nos oprime y subyuga también en el ámbito laboral, donde estamos sometidas a agresiones", dicen las organizadoras. Al respecto, aseguran que "este sistema condena a las mujeres a los trabajos peor pagados, a las peores condiciones laborales, a los niveles de explotación más elevados o a la miseria".
Durante la marcha también se han elevado cánticos contra la violencia de género, contra la discriminación de las personas trans o la pérdida del miedo contra las agresiones sexuales. Entre los asistentes, hombres y mujeres de todas las edades, que han puesto en valor la importancia de la lucha feminista para conseguir una sociedad más igualitaria.
La asamblea ha hecho un llamamiento además a las administraciones para que refuercen la inversión en la lucha contra el maltrato a las mujeres, contra la trata o para el momento de la corresponsabilidad. "Los motivos de la lucha se han ido transformando", explicaba una de las asistentes, "pero el fondo de las reivindicaciones sigue siendo el mismo: la igualdad real".




