Los centros de transfusión andaluces buscan incrementar la donación de plasma sanguíneo
La demanda al alza hace que se tenga que importar de terceros países, al ser un producto clave para la elaboración de fármacos

Donación de sangre

Córdoba
Desde hace tres décadas, España es autosuficiente en componentes sanguíneos destinados a transfusión, pero sigue siendo deficitaria en plasma para fabricar medicamentos que son vitales para la supervivencia de muchos pacientes. Así lo reconoce el propio Ministerio de Sanidad, quien admite que los hospitales necesitan importar este producto de terceros países.
Los datos hablan de un nivel de importación de hasta 600.000 litros de plasma sanguíneo cada año a nivel nacional. Principalmente, se compra a países como Estados Unidos, donde se combinan la donación altruista con la donación remunerada.
El plasma es el componente 'acuoso' de la sangre, sobre el que se suspenden los glóbulos blancos, los glóbulos rojos y las plaquetas. Además, abundan en él diversas proteínas capaces de regular el transporte por el organismo de moléculas vitales como vitaminas, hormonas o fármacos. De ahí que sus aplicaciones médicas sean múltiples y cada vez más amplias.
La doctora Águeda Jiménez, del Centro de Transfusión Sanguínea de Córdoba, detalla que el plasma se viene utilizando ya para tratar "enfermedades hematológicas, autoinmunes, trastornos de la coagulación o inmunodeficiencias". Y reconoce que "pese a que estamos en una provincia muy solidaria, no estamos alcanzando los objetivos marcados de recolección de plasma".
Los requisitos para donar plasma son: ser mayor de edad, pesar más de 50 Kg y tener un buen estado de salud general. El grupo universal, en este caso, es el AB
— Doctora Águeda Jiménez
De ahí que los profesionales de los centros de transfusión andaluces hayan activado mensajes para fomentar la donación de este producto sanguíneo. El proceso es absolutamente indoloro y —desde el punto de vista de la experiencia para el donante— similar al de entregar sangre.
Eso sí, tiene unos 45 minutos de duración, ya que además de la extracción, tiene que realizarse el proceso de plasmaféresis. "Con herramientas especializadas, separamos el plasma de las plaquetas y los hematíes, que son devueltos al torrente sanguíneo de la persona donante", especifica Jiménez.
Además, la donación de plasma tiene algunas ventajas: es un producto sanguíneo con una 'fecha de caducidad' más amplia que la sangre o las plaquetas; y se puede donar con más frecuencia, hasta una vez cada 15 días "si los niveles de proteínas en sangre están dentro de la normalidad, algo que vamos monitorizando", concreta la doctora.
Águeda Jiménez reconoce un interés creciente de los donantes por aportar plasma, "aunque todavía estamos lejos de satisfacer la demanda hospitalaria que tenemos". Por ello, invita a todas las personas "mayores de edad, con un peso corporal superior a los 50 kilos y con buen estado de salud general" a pasar por un centro de transfusión, "porque apenas una hora nuestra existencia puede salvar otra vida entera".

Álvaro Guerrero Jiménez
Redactor y editor en los servicios informativos de la Cadena SER en Córdoba. Previamente ha trabajado...




