Por derecho
Es preferible vivir en un país que respeta el derecho internacional
La Columna de Ana Huguet (09/03/26)
Jerez
Nunca he trabajado en zona de conflicto. No soy experta en información militar ni en relaciones internacionales, pero sí sé que es preferible vivir en un país que respeta el derecho internacional.
El tiempo dirá si fue un error que el Gobierno español fijara una posición taxativa en esta guerra sin alcanzar antes un acuerdo con otros países del entorno. Y pronto sabremos si sirve de algo prohibir el uso de las bases de Rota y Morón a Trump, un tipo que depone presidentes y elige sucesores mientras bombardea territorios, pero es preferible vivir en un país, que, aunque sea como principio, rechaza el uso de instalaciones en suelo español para participar en un ataque bélico unilateral fuera de la legalidad internacional.
A la espera de comprobar cuánta diplomacia nos ha faltado y cuánto nos ha perjudicado la ausencia, otra vez, de una respuesta inmediata y conjunta de la Unión Europea, lo que ya sí sabemos es que la inexistente lealtad entre Gobierno y oposición tampoco ha ayudado. Es peligroso que el PP propague un bulo tan delicado contra la ministra de Defensa o que apoye a un mandatario que inicia guerras preventivas a espaldas de los aliados a los que luego pide apoyo bajo amenazas; y es muy criticable que el Gobierno no haya comparecido en el Congreso ni informe a la oposición mientras la propia ciudadanía ve con preocupación cómo pasan sobre sus cabezas aviones militares en un radio de 20 kilómetros desde la base norteamericana de Rota.
Tampoco soy experta en salud mental, pero, a este paso, un batallón de psicólogos es lo que vamos a necesitar para soportar lo que llevamos de 2026 y lo que nos queda por encajar con este nuevo y muy loco orden mundial.