Sociedad

Candy, el maltratador que se cambió de género, condenado de nuevo a 11 meses de prisión

Candy cumple en la cárcel de Córdoba una condena de 15 meses por amenazas anteriores a la misma mujer

Cris, expareja de Candy

Sevilla

Candy, el maltradador que se cambió de género en el Registro Civil de Sevilla tras una condena por violencia machista, ha sido condenado de nuevo a 11 meses de prisión por vejaciones, quebrantamiento de condena y amenazas a su expareja en 2022, cuando tenía una orden de alejamiento de ella.

La titular del juzgado de lo Penal número 6 de Sevilla, donde la pasada semana se celebró el juicio, señala en la sentencia, a la que ha tenido acceso EFE, que la condena tiene en cuenta su reincidencia en los delitos de amenazas y de quebrantamiento de pena.

La sentencia considera probado que, a pesar de tener en vigor una orden de alejamiento, desde el teléfono de su hija menor de edad, llamó al de su hijo, que estaba con la madre y, tras comprobar que ella escuchaba la conversación, la amenazó.

Durante el juicio, Candy no negó la llamada ni el contenido de la misma, pero mantuvo que fue hecha en septiembre de 2015 y no en 2022 y que por esas amenazas ya había sido condenado.

La víctima declaró que la llamada tuvo lugar en abril de 2022 y aclaró que si no denunció los hechos hasta junio de ese año fue porque su hija estaba con Candy y temía que no se la devolviera.

En este nuevo juicio la Fiscalía pedía dos años de prisión y la acusación una pena de cuatro años.

La expareja de Candy, Cris, tras conocer la sentencia ha dicho a EFE que para ella ha sido muy importante "no solo que este juicio haya terminado, sino que la sentencia se haya emitido tan rápido" y ha añadido que "solo las mujeres maltratadas saben lo que significa eso".

“Agradezco la sentencia condenatoria, pero creo que podrían haber sido más meses, porque todo el tiempo que esté en la cárcel será de paz para mí y no tendré miedo de ir por la calle sola”, ha afirmado.

Por su parte, el abogado de la joven, José Antonio Sires, cree que la decisión de la jueza "supone un paso fundamental para la recuperación de la víctima y para restablecer su dignidad tras un proceso judicial largo y difícil", ya que, por distintos motivos, se ha ido enfrentando a distintos procesos contra su expareja durante de más de 14 años.

Ha destacado "la valentía de Cris por denunciar y sostener su testimonio durante tanto tiempo”, una "determinación que ha sido clave para que se haga justicia”.

"La resolución judicial envía también un mensaje muy claro: la violencia de género no puede quedar impune y las instituciones, tarde o temprano, están para proteger a quien la sufre", ha declarado Sires.

Candy cumple en la cárcel de Córdoba una condena de 15 meses de reclusión por amenazas anteriores a su misma expareja, condena que terminará el 7 de enero de 2027, aunque si la sentencia se declara firme -hay diez días para recurrirla- no saldrá de prisión hasta que cumpla 11 meses más.