Fútbol

La plantilla del Almería viaja en Primera: el que se duerma, al banquillo

Con todos disponibles el nivel competitivo se dispara y cada entrenamiento es una oposición

Los que salen titulares notan la presión de los que quedan en el banquillo. / Juan Sánchez

Almería

El Almería ha aparcado las quejas por sanciones y lesiones. Ya están todos disponibles para el entrenador y viajan en Primera. El que se duerma va al banquillo y no parece ser una mala noticia, porque los que entraron ante la Cultural pusieron el partido patas arriba. El nivel competitivo se dispara en la plantilla y cada entrenamiento va a ser más que un examen una oposición a la titularidad tan deseada. Rubi está loco de contento con el rendimiento de sus muchachos y le toda resolver eso que los técnicos denominan: “bendito problema tenerlos a todos”.

Con una plantilla favorita para el ascenso. Con unos profesionales enchufados y sabiendo el que sale que tiene su sombra en el banquillo: nadie se duerme. Ahora toca defender la condición de equipo de Primera y poner distancia con la tercera plaza. El banquillo cósmico plagado de estrellas siempre quedará al rescate de una mala tarde. Están todos disponibles y se ha logrado una sexta marcha, que unida a la pegada se convierte en la peor de las noticias para los rivales.

No lo va a tener nada fácil el entrenador a la hora de elegir en las jornadas que quedan, ya que el que se duerma se mete en el banquillo y la competencia es bárbara para instalarse en la rotación titular. Hay tanta variedad futbolística en la plantilla, y son tantas las capacidades, que el “bendito problema” le da muchas oportunidades de éxito al entrenador en cada partido. Rubi ha demostrado que lo controla todo y conoce a los rivales al dedillo: se trata de acertar con el 11 y los recambios.

El entrenador está loco de contento

El choque ante la Cultural Leonesa no era fácil y aparecía un Almería que jugó como los equipos grandes. Concentrado en defensa y esperando a su rival. Llegó una vez para anotar el gol y luego bien tapados. La primera mitad no fue bonita, pero así se ganan los partidos. Si miraban al banquillo los aficionados se echaban las manos a la cabeza, con jugadores iguales a los que salieron en el 11. Rubi tenía bien estudiado el partido y la segunda unidad entró para saciar a esos aficionados que se quedaron con hambre al descanso. Los que entran lo hacen con una sexta marcha y el rival puede igualar lo físico, pero no les llega en calidad, y el Almería los mata y remata con su enorme pegada.

Un grupo hecho para no perder el tren

El que se duerma va al banquillo. Lo tienen claro los que salen. Nadie tiene asegurado el puesto en el 11 y sabe que hay futbolistas esperando minutos con ganas de subirse al tren de Primera. Rubi no echa las campanas al vuelo y hace bien, pero toda España pudo ver como el Almería manejó el partido como solo lo hacen los equipos grandes. El tiempo de jugar bonito se ha terminado y lo que toca es defender como leones la posición de ascenso directo. Hay tres puntos de margen que toca defender y con la calidad de la plantilla y la implicación que demuestran, todo apunta a que nadie los bajará, porque a la buena racha se ha unido un pleno de plantilla que será determinante.

Un banquillo cósmico a base de estrellas

A Rubi se le puede criticar como a cualquier entrenador. Unos lo elogian y otros le reclaman juego bonito, pero sus números no ofrecen dudas. Conoce al dedillo a los rivales y sabe exprimir el talento de sus jugadores. El banquillo que se reservó ante la Cultural daba un recital y esa es la mejor de las noticias. Los que entran no solo igualan, ya superan a los que había en el campo. Antes los que entraban no aportaban ese plus que ahora consigue el equipo, porque están todos enchufados y saben que compiten por un gran premio que es el primero de sus carreras para la mayoría. Los veteranos para felicidad del entrenador están en su segunda juventud.

El equipo ahora tiene una sexta marcha

Ya no se habla de la velocidad de crucero y del estado físico del Almería. Se ha cerrado el debate porque el equipo ha pillado la buena racha y encadena 6 jornadas sin perder, con cinco triunfos y un empate con sabor a victoria. Ha subido eso que ahora se llama intensidad y las baterías se han recargado para el tramo final de la competición donde todos van a ser pocos. Solo se ha dado un paso más hacia Primera, pero es tan bonito lo que se juegan los profesionales, que toca opositar cada jornada al once titular y subir al tren de la Primera, y no verlo desde el banquillo. Los agentes se frotan las manos con la entrada del Almería (para quedarse) en plaza de ascenso directo.

Tony Fernández

Redactor de Deportes de SER Almería. Llegó a...