Lázarus explora la memoria cofrade a través de las manos en su exposición Cinco Lobitos
El fotógrafo malagueño presenta en el Ateneo de Málaga, un recorrido emocional por los gestos y ritos que viven cofrades y no cofrades durante la Semana Santa.

Lázarus explora la memoria cofrade a través de las manos en su exposición Cinco Lobitos
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Málaga
El fotógrafo malagueño Pepe Gómez, conocido artísticamente como Lázarus, acaba de inaugurar en el Ateneo de Málaga la exposición Cinco Lobitos, una muestra que nace del éxito de su reciente fotolibro del mismo nombre. “La respuesta ha sido muy positiva, tanto con el libro como con la exposición”, celebra el autor, que se adentra en un territorio poco explorado: las manos y los gestos que construyen la memoria emocional de la Semana Santa.
El fotolibro, compuesto por 120 páginas de manos anónimas, ha recibido una gran acogida desde su publicación. Aunque Gómez había imaginado inicialmente una exposición independiente del libro, finalmente decidió incluir parte de ese material tras conversar con Sergio Croma, responsable del proyecto expositivo. “Había algunas fotos del libro que no podían faltar, porque eran muy relevantes y muy significativas del proyecto”, explica.
Una Semana Santa sin estigmas
Para definir Cinco Lobitos, el autor propone una idea clara: “Es lo que queda cuando a la Semana Santa de Málaga le quitan los prejuicios y los estigmas”. Su mirada se dirige tanto a cofrades como a quienes viven estos días desde un plano emocional y social más que religioso. “El proyecto nace también para esa gente que en paralelo a la fe va a una Semana Santa diferente, a encontrarse con amigos de toda la vida”, señala.
A través de esos encuentros y rituales cotidianos, Gómez construye un archivo sentimental de gestos compartidos: “Ahí hay una serie de conexiones y ritos que todos hemos hecho y que me interesaba muchísimo que estuvieran plasmados”.
20 imágenes para tocar el corazón
La exposición reúne una selección de 20 fotografías. Mientras que el libro recoge cerca de un centenar, esta muestra se centra en escenas profundamente emocionales. “La selección buscaba tocar un poquito más el corazón de los cofrades”, apunta el fotógrafo. Entre las imágenes, pueden verse gestos íntimos como las manos de un hombre de trono colocándose la faraona, o un padre ayudando a su hijo a ajustarse el fajín.
La exposición puede visitarse durante toda la Cuaresma y hasta después de Semana Santa en el Ateneo de Málaga.




