El centro infantil Mi Pequeño Mundo de Morón recibe el Premio Nacional a la Excelencia Educativa 2026
La escuela destaca por su proyecto pedagógico, su atención emocional y su trabajo con niños de 0 a 3 años.

Isa Cuevas, directora del centro y tutora de 0 años. María García, tutora del aula de 1 año, Inma Pareja tutora de 2 años.

El Centro de Educación Infantil Mi Pequeño Mundo, de Morón de la Frontera, ha sido reconocido con el Premio Nacional a la Excelencia Educativa 2026, un galardón que lo sitúa entre las mejores escuelas infantiles del país en la etapa de 0 a 3 años. El jurado ha destacado especialmente su proyecto pedagógico, la atención integral a los menores y el uso de metodologías activas en el aula.
Las responsables del centro, Inmaculada Pareja, María García e Isabel Cuevas, recibieron la noticia con sorpresa y emoción. “Fue una ilusión enorme. No lo esperábamos. Este reconocimiento valida cada esfuerzo y cada detalle que hemos puesto desde que comenzamos”, explican. Para el equipo educativo, el premio supone también una confirmación de que su forma de trabajar “va por buen camino” y un impulso para continuar con el mismo compromiso.
El centro trabaja con un modelo pedagógico propio, elaborado por el propio equipo docente y alejado de materiales editoriales tradicionales. Su metodología se basa en el aprendizaje manipulativo, sensorial y en la observación del desarrollo natural de cada niño. “En estas edades no creemos que una ficha sea la base del aprendizaje. Lo más importante es el desarrollo emocional, el cariño y la seguridad”, señalan.
Las educadoras defienden además la importancia de la etapa de 0 a 3 años, que consideran “la gran olvidada” del sistema educativo. Según explican, es en estos primeros años donde se construyen las bases emocionales, sociales y cognitivas del futuro. “Estamos formando a las personas del mañana y asentando los cimientos de su personalidad”, destacan.
Uno de los rasgos que define a Mi Pequeño Mundo es su carácter familiar. Aunque cada docente se encarga de un aula —0 años, 1 año y 2-3 años— el trabajo se realiza de forma conjunta. “Somos una familia y todos los niños son de todas”, aseguran. El tamaño reducido del centro y la ratio ajustada permiten, según explican, conocer de cerca a cada niño y atender sus necesidades de forma personalizada.
La relación con las familias es otro de los pilares del proyecto educativo. De hecho, el equipo dedica este reconocimiento tanto a los niños como a sus padres y madres, que confiaron en el centro desde sus inicios. “Ellos ponen en tus manos lo más valioso que tienen, que son sus hijos”, subrayan.
El premio se entregará el próximo 13 de abril en Madrid durante la Gala de la Excelencia Educativa 2026, a la que finalmente acudirá el equipo del centro tras el impulso recibido por las propias familias. “Nos dijeron que no podíamos dejar pasar ese momento y que teníamos que vivirlo”, explican.
Este reconocimiento no solo pone en valor el trabajo del centro, sino que también sitúa a Morón de la Frontera en el mapa educativo nacional, demostrando que desde una pequeña escuela infantil también se puede desarrollar un proyecto educativo de gran nivel.




