Obras para mejorar la accesibilidad en la Iglesia de San Lorenzo de Úbeda
Los trabajos forman parte de un proyecto más amplio para la eliminación progresiva de barreras físicas, sensoriales, cognitivas y comunicativas

Obras en la Iglesia de San Lorenzo, en Úbeda.

La iglesia de San Lorenzo de Úbeda ha iniciado esta semana las obras de rehabilitación de su pavimento interior, una actuación que constituye el primer paso de un proyecto más amplio destinado a convertir este espacio patrimonial en un lugar plenamente accesible para todas las personas.
La intervención forma parte del proyecto europeo HITTS (Innovación Patrimonial, Territorio, Turismo y Sostenibilidad, por sus siglas en inglés) cofinanciado por el programa Interreg Sudoe, que impulsa modelos innovadores de gestión del patrimonio cultural basados en la accesibilidad, la sostenibilidad y su función social. El presupuesto global asciende a 48.000 euros, del que el 75 % es financiado a través de Interreg Sudoe.
En este marco, la iglesia de San Lorenzo se ha convertido en un caso piloto de adaptación accesible del patrimonio histórico, cuyo objetivo es garantizar que el edificio pueda ser visitado y utilizado como espacio cultural por cualquier persona, eliminando progresivamente barreras físicas, sensoriales, cognitivas y comunicativas.
Las obras previstas permitirán rehabilitar el pavimento interior del templo, actualmente muy deteriorado y con importantes irregularidades que dificultan el tránsito y suponen un obstáculo para personas con movilidad reducida.
La intervención creará una superficie continua, estable y antideslizante que mejorará la seguridad y permitirá avanzar hacia un uso público accesible del edificio. Se trata de una actuación esencial para garantizar que el espacio pueda acoger visitas y actividades culturales en condiciones adecuadas.
El futuro desarrollo del proyecto prevé la creación de un recorrido interpretativo con paneles y contenidos diseñados para facilitar la comprensión del monumento por parte de personas con discapacidad visual o auditiva, así como visitantes con trastorno del espectro autista, incorporando recursos como lectura fácil, pictogramas, audiodescripciones o contenidos adaptados.
Tras un largo periodo de abandono iniciado en el siglo XVIII y agravado durante el siglo XX, el edificio alcanzó un avanzado estado de deterioro que motivó su cierre al culto. Desde 2013, la Fundación Huerta de San Antonio impulsa su recuperación mediante diversas actuaciones de consolidación, restauración e investigación arqueológica que han permitido reactivar el inmueble como espacio cultural abierto a la ciudadanía.




