Vázquez Morejón: "La salud mental también depende de dónde se nace, cómo se crece y con quién se convive"
Nuestro psicólogo clínico explica en Hoy por Hoy Sevilla cómo somos el resultado de factores biológicos, culturales y también psicológicos por los determinantes sociales que nos acompañan desde que nacemos

Vázquez Morejón: "La salud mental también depende de dónde se nace, cómo se crece y con quién se convive"
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La salud mental es resultado de una serie de factores biológicos, psicológicos y sociales, es lo que se ha venido llamando el modelo biopsicosocial de la salud mental. Aunque factores biológicos y psicológicos pueden estar en la base -o en la predisposición - de los trastornos psicológicos, un diverso tipo de factores sociales pueden jugar un papel esencial en la aparición y/o en la evolución de estos trastornos, es lo que se ha venido a llamar los determinantes sociales de la salud mental.
Estos determinantes sociales son las condiciones sociales, económicas, culturales, relacionales y ambientales en las que las personas nacen, crecen, conviven, trabajan y envejecen, y que van a ejercer una importante influencia en su bienestar psicológico y en el mayor o menor riesgo de desarrollar trastornos mentales.
Entre estos condicionantes cabe destacar:
• -las condiciones económicas (nivel de ingresos, desempleo, pobreza, desigualdades, …)
• -el nivel educativo (posibilidades laborales, acceso a la información, …)
• -el entorno familiar y social (los vínculos afectivos, el apoyo emocional, las redes sociales, las habilidades sociales y emocionales, la integración social, …)
• -el hábitat (condiciones de la vivienda, los entornos ambientales, seguridad, espacios verdes, acceso a servicios básicos, …)
• -el acceso a los servicios sanitarios (detección e intervención temprana, prevención, adecuación de los cuidados, etc ...)
• -entorno cultural y social (normas sociales de referencia, estigma con relación a los trastornos mentales, violencia, desigualdad de género, acceso a cultura y arte, …)
La salud mental por tanto no puede entenderse como dependiente únicamente de factores biológicos o individuales, sino también del contexto social en el que vive la persona.
Por ello, es muy importante desarrollar estrategias que aborden estos determinantes de forma transversal y a lo largo de todas las etapas de la vida, empezando por el periodo prenatal y terminando en las etapas de la jubilación y el envejecimiento.
La importancia de entorno familiar, de las relaciones familiares, con el desarrollo de los vínculos afectivos, de la validación de las emociones, del aprendizaje de la regulación emocional, del respeto y de la comunicación, así como del manejo de los conflictos, es esencial para el desarrollo de una buena salud mental.
Salud mental y relaciones familiares
La salud mental está intrínsecamente ligada a las relaciones familiares, actuando la familia como un factor de protección esencial o, si el entorno es disfuncional, como un estresor que agrava trastornos.
Un ambiente basado en la comunicación abierta, la empatía, el respeto mutuo y el apoyo emocional fomenta el bienestar, la resiliencia y una mejor recuperación de enfermedades mentales.
Impacto de las Relaciones Familiares en la Salud Mental
- Factor Protector: Un hogar armonioso, con buena comunicación y apoyo, fortalece la autoestima y proporciona seguridad emocional, previniendo trastornos.
- Factores de Riesgo: Ambientes familiares tensos, caóticos, con conflictos constantes o falta de comunicación, pueden intensificar el estrés y la ansiedad.
- Transmisión de Patrones: Las relaciones familiares definen valores y conductas desde el nacimiento, y a menudo se repiten patrones de conducta de generaciones anteriores, lo que influye en cómo afrontamos la salud mental




