El Almería lanza un salvavidas al Zaragoza en pleno naufragio
Firma su actuación más pobre del curso y pierde donde solo lo hicieron esta Liga Huesca y Leganés

Morcillo desaparecido en combate en el Ibercaja Estadio. / LaLiga

Almería
LA OPINIÓN DEL PARTIDO: No se puede ofrecer menos como equipo. La semana de euforia acaba en siniestro total lanzando un salvavidas a un Zaragoza, que juega por el escudo con serias limitaciones que no supo aprovechar el equipo de Rubi. Cambiando los laterales en un claro ataque de entrenador y manteniendo a Baba y Lopy sin modificar nada en la medular, el entrenador se retrataba sacando a Sergio Arribas del campo y viendo como otra vez y van… le hacen dos goles en su portería con unos centrales que no terminan de enchufarse en la jornada 30.
El Almería eligió resurreción para el Real Zaragoza volviendo a las andadas y montando una fiesta allá por donde pasa: puro ADN rojiblanco, lo de lanzar un salvavidas al contrario con el agua al cuello. Un punto era bueno para mantener la plaza de ascenso directo sin esperar otros marcadores, y el equipo nunca estuvo cómodo en el partido ante un rival limitado que hizo lo que pudo para no encajar un gol, y acercarse con ello a la gesta. Puso mucho de su parte Rubi y sus jugadores. El 2-0 no solo refleja el marcador: retrata un equipo lento, sin agresividad y completamente superado en cada duelo, incapaz de competir.
Levantando a los rivales
El Zaragoza entendía lo que tocaba en el partido desde el minuto cero y a Rubi se le ocurre tocar lo que le venia funcionando con cambio de los laterales. Se guardaba un banquillo de etiqueta que no supo manejar (como tantas veces) y quitaba al Pichichi diciendo al Zaragoza que el punto era bueno. Los fallos condenaron al equipo y una vez más no le ganaron, perdieron ellos solos un partido donde se trataba de defender la posición que tanto había costado conseguir. Lección a tiempo.
Sin noticias de la pegada
El Almería juega a lo que todos saben. Vive del gol (que le sobra) y de esos chispazos que le dan la temidas transiciones. David Navarro puso orden en su equipo y nunca se llegó a descomponer haciendo que cada pérdida de balón el Zaragoza fuera el Almería que esperaban sus aficionados. Todo iba torcido por un gol anulado a Baptistao, un penalti anulado por el VAR y un primer gol donde pudo haber mano del autor, pero que tras verlo Palencia Caballero lo concedía.
Un pecado mortal del entrenador
Lo de Albacete se podía repetir tras el tanto del Real Zaragoza pero ya no estaban en el campo ni Jon Morcillo ni el Pichichi. Quitar a Sergio Arribas con el partido 0-0 era decirle ‘cómeme’ al Real Zaragoza, sabedor de la fragilidad defensiva de los rojiblancos. Le caían dos goles y montaba una fiesta como tantas veces hizo el equipo, con Rubi en el banquillo. La rueda de prensa de ‘baño y masaje’ solo duró dos preguntas y dos respuestas: tan breve como su equipo en el Ibercaja Estadio.

Tony Fernández
Redactor de Deportes de SER Almería. Llegó a la SER en 1996. Antes, en RNE. Más de 40 años de experiencia...




