Las prisiones de la provincia de Cádiz, saturadas: más problemas y menos reinserción
El incremento de población penitenciaria por el aumento de condenados por narcotráfico y la falta de plantillas tensiona las cárceles gaditanas y dificulta tanto la intervención de conflictos como la atención sanitaria a los internos
Las prisiones de la bahía de Cádiz, saturadas - Entrevista a Marta Horno, activista de APDHA
Cádiz
Las cárceles de la provincia de Cádiz afrontan una situación de sobrepoblación que está tensionando todos los servicios, especialmente los sanitarios, tanto físicos como de salud mental. En un solo año, la población reclusa ha aumentado en más de 300 personas, hasta alcanzar los 3.321 internos en los distintos centros penitenciarios gaditanos. Puerto 3 es el caso más extremo: acoge a unas 1.300 personas pese a haber sido diseñado para alrededor de un millar.
El aumento de condenados por causas relacionadas con narcotrafico, unido al estancamiento de las plantillas, está generando un escenario que sindicatos y entidades sociales consideran ya insostenible. La saturación complica el acceso a la atención médica y también a los recursos terapéuticos necesarios para la reinserción.
La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) advierte de que las prisiones de la provincia cuentan únicamente con la mitad del personal sanitario que deberían tener. Según ha explicado en Hoy por Hoy Cádiz su responsable de cárceles, Marta Horno, hay centros que pasan periodos sin médico, que no disponen de guardias permanentes o que recurren a consultas telemáticas por falta de facultativos. Para la entidad, esta situación implica que el derecho a la salud no está garantizado en las prisiones de la bahía, algo especialmente grave teniendo en cuenta que el volumen de internos no deja de crecer.
La falta de recursos se agrava en el ámbito de la salud mental. APDHA denuncia que los reclusos carecen de sesiones de terapia que les permitan trabajar sus emociones, abordar episodios depresivos o iniciar procesos de recuperación. La intervención psicológica se limita, según explican, a evaluaciones puntuales para permisos. Esta carencia, sumada a la masificación, deja sin margen para llevar a cabo un tratamiento individualizado que facilite la reinserción. En un entorno con más internos de los que permite su capacidad, resulta mucho más difícil atender las necesidades personales de cada preso, acompañar procesos de cambio o realizar un seguimiento clínico adecuado.
Ante este panorama, APDHA insiste en la necesidad de replantear el modelo de cumplimiento de las penas, apostando por dotar a los internos de más recursos educativos, de salud mental y de tratamiento de adicciones que faciliten su reinserción. La asociación considera que sin una mejora de las plantillas y sin reducir la masificación, el objetivo de reeducar y reinsertar —recogido en la Constitución— queda muy lejos de poder cumplirse.
Más conflictos y el mismo número de funcionarios
El sindicato CSIF ha reconocido su profunda preocupación por los incrementos de conflictos y la dificultad para controlarlos porque el crecimiento de la población penitenciaria no ha venido acompañado de un incremento de funcionarios. En Puerto 3, por ejemplo, el número de trabajadores es el mismo pese a que la cifra de internos se ha disparado.
Su responsable de prisiones, Ángel Luis Perea, sostiene que “a mayor número de reclusos, mayor número de problemas”, pero la plantilla continúa siendo la misma. Esta presión, afirma, está afectando tanto a la gestión diaria del centro como a la propia seguridad de los trabajadores, que han registrado un aumento de agresiones. A eso se suma el incremento de droga intervenida en los últimos meses, un elemento que, en un contexto de saturación, tensiona aún más el funcionamiento interno.
Entre el aumento de presos, la falta de personal y la carencia de atención sanitaria adecuada, la reinserción se enfrenta hoy a más obstáculos que nunca en las cárceles gaditanas.
Manu Sola
Redactor y locutor de informativos. Se incorporó...Redactor y locutor de informativos. Se incorporó a Radio Cádiz en 2018, procedente de Radio Sevilla. Graduado en Periodismo por la Facultad de Comunicación de Sevilla.