¿Cuánto tiempo es demasiado?
En Ser en Redes nos detenemos en las nuevas recomendaciones sobre el uso de las pantallas en la infancia

Jerez de la Frontera
Nosotros mismos nos reconocemos en muchas ocasiones haciendo un uso excesivo del móvil, en nuestros niños y jóvenes también se dispara.
En Ser en Redes con nuestra coordinadora, la periodista Roxana Sáez, queremos conocer las recomendaciones de los expertos basadas en estudios que confirman como un uso excesivo de las pantallas afecta a la salud mental y física de nuestros hijos.


La AEP recomienda posponer el acceso a un móvil con conexión a Internet a los 16 años.
En una sociedad hiperconectada, establecer límites al uso de pantallas se ha convertido en uno de los grandes retos educativos del siglo XXI. Móviles, tabletas, televisores y consolas acompañan a los menores en casi todas sus rutinas diarias, desde el entretenimiento hasta el aprendizaje. Sin embargo, los expertos coinciden: no toda exposición digital es igual, ni todas las edades toleran lo mismo.
En 2025, la Asociación Española de Pediatría (AEP) actualizó sus recomendaciones para adaptarlas a la evidencia científica más reciente, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene sus propias directrices internacionales. Ambas coinciden en un mensaje clave: cuanto menor es el niño, menor debe ser el contacto con las pantallas.
Recomendaciones actualizadas de la AEP (2025)
La AEP recuerda que los primeros años de vida son especialmente sensibles al impacto del entorno digital. Su nuevo documento, publicado en enero de 2025, refuerza la necesidad de acompañamiento adulto y de priorizar experiencias reales frente a las virtuales. ACCEDE al Plan Familiar Digital de la AEP
0 a 6 años:La AEP considera que no existe un tiempo de uso seguro de pantallas recreativas. Se aconseja evitarlas por completo, salvo excepciones puntuales como videollamadas familiares supervisadas. En esta etapa, el desarrollo neurológico depende del movimiento, la exploración y la interacción cara a cara.
7 a 12 años:Se recomienda un máximo de una hora diaria de uso recreativo, incluyendo videojuegos, redes sociales o vídeos en línea. El acompañamiento adulto es esencial, al igual que promover actividades alternativas protectoras: ejercicio, juego al aire libre, lectura y descanso adecuado.
13 a 16 años:En la adolescencia, la AEP sugiere no superar las dos horas diarias de uso recreativo, fomentando el pensamiento crítico sobre los contenidos digitales. También recomienda posponer el acceso a móviles con conexión plena a Internet hasta los 16 años y mantener normas familiares claras sobre horarios y privacidad.
Estas pautas reflejan un cambio de enfoque: el objetivo ya no es solo “contar minutos”, sino educar en autorregulación y equilibrio digital.
Lo que dice la OMS
Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud se centran en la primera infancia, donde los efectos de la exposición a pantallas pueden ser más profundos.
- Menores de 1 año:Se recomienda evitar completamente el tiempo de pantalla sedentaria, salvo videollamadas ocasionales con familiares.
- Niños de 2 a 4 años:El tiempo de pantalla no debe superar una hora al día, y cuanto menos, mejor.
- Niños de 5 años:Aunque no establece un límite exacto, la OMS insiste en que el juego activo y el sueño deben tener prioridad sobre cualquier uso digital.
- El organismo advierte que el exceso de tiempo frente a pantallas se asocia a menor desarrollo motor, dificultades de sueño y retrasos en habilidades sociales y lingüísticas.
Más allá de los minutos: el contexto importa
Tanto la AEP como la OMS coinciden en que no se trata solo de medir el tiempo, sino de valorar qué, cómo, cuándo y con quién se usan las pantallas. No es lo mismo ver una película en familia que consumir vídeos sin supervisión o pasar horas navegando en redes sociales.
El acompañamiento adulto sigue siendo el mejor filtro. Los expertos recomiendan:
- Evitar pantallas durante las comidas y antes de dormir.
- Supervisar contenidos y conversaciones online.
- Fomentar espacios de desconexión y juego libre.
- Dar ejemplo con un uso responsable por parte de los adultos.
En resumen
El equilibrio digital no consiste en prohibir, sino en enseñar a convivir con la tecnología de forma saludable.Las nuevas recomendaciones de la AEP y la OMS nos recuerdan que la infancia no necesita más pantallas, sino más presencia, movimiento y diálogo. Porque en un mundo hiperconectado, la mejor educación digital comienza lejos del brillo de los dispositivos.




