La concordia entre el PP y Vox
El subdirector de Diario de Sevilla, Carlos Navarro Antolín, subraya que en Sevilla sí se han producido acuerdos entre los dos partidos del bloque de la derecha

Carlos Navarro Antolín: La concordia entre el PP y Vox
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Diga la verdad. Admita que sufre pesadillas con las teorías sobre cómo y cuándo tienen que pactar el PP y Vox para gobernar en Extremadura, Aragón y Castilla y León. Reconozca que ya no puede digerir tantos sesudos análisis, tanta revelación y tanta especulación. En España no es que cada vecino tenga un seleccionador nacional en su interior, es que tiene un politólogo.
Pero aquí hemos venido a hablar de Sevilla. ¿Y Sevilla? Parece que ha pasado de largo que en la Plaza Nueva se han entendido más de una vez los dos partidos que andan ahora a garrotazos en muchas regiones de España. A la chita callando, la muchachada de Vox ha apoyado las cuentas del gobierno del PP. Y no ha habido grandes broncas. No se cerró una coalición, pero hay una concordia práctica. Podríamos definirla así.
El caso es que Sevilla es en ocasiones un modelo de entendimiento útil discreto del llamado bloque de la derecha. No siempre, pero sí ha habido ejemplos.
El hecho probado es que el PP y VOX no comparten la alcoba del gobierno, pero sí algunas zonas comunes. Los sesudos politólogos valoran poco que Sevilla sea un laboratorio de acuerdos entre los dos partidos que andan a cara de perro.
Ya sonará el tam-tam electoral y comenzará, cuando menos, el teatro de la discordia. Pero para eso queda poco más de un año y nada menos que unas elecciones andaluzas por delante. Y si los días de cuaresma son soleados, cuesta un mundo hablar de política. Aunque sea de concordias.




