BMW impulsa la robótica humanoide en Europa y abre un nuevo escenario en la industria del automóvil
La planta de Leipzig inicia la integración de robots humanoides en procesos reales de producción dentro de la estrategia de Physical AI del grupo
Robots de BMW en la fábrica / Ken Achluchtmann
El Grupo BMW avanza en Europa hacia un nuevo modelo industrial con la incorporación de robots humanoides en tareas reales de fabricación. La compañía pone en marcha un proyecto piloto en su planta de Leipzig tras una primera fase de pruebas en laboratorio y un despliegue inicial realizado en diciembre de 2025. El objetivo es avanzar hacia una producción más flexible y adaptada a los retos tecnológicos que marcan la transición hacia la automatización avanzada.
El programa se integra en la estrategia corporativa asociada a la Physical AI, un concepto que combina sistemas físicos autónomos con inteligencia artificial capaz de operar en entornos reales. El robot elegido para esta fase es AEON, desarrollado por Hexagon Robotics, diseñado para manipular herramientas, desplazarse de forma autónoma y ejecutar operaciones complejas como el ensamblaje de baterías de alto voltaje o la fabricación de componentes de automoción.
Un avance dentro de la evolución de la automatización
Para el profesor de Ingeniería de la Universidad de Málaga, Juan Antonio Auñón, la presencia de robots humanoides en la industria forma parte de un proceso continuo de transformación. “Es un pasito más, y de los muchos que vienen”, afirma, al subrayar la velocidad con la que evolucionan estas tecnologías. Según explica, estos robots ya muestran mejoras significativas en su capacidad de movimiento, equilibrio y adaptación a espacios complejos. “Su movilidad y su capacidad de equilibrio han experimentado un crecimiento increíble”, apunta.
Esta evolución abre nuevas posibilidades en entornos productivos donde la variabilidad y la necesidad de intervención precisa dificultan la automatización tradicional. La movilidad autónoma permite cubrir tareas que antes quedaban fuera del alcance de los robots fijos.
Aplicación en trabajos de riesgo
Uno de los ámbitos donde estos sistemas generan mayor interés es el de las tareas peligrosas o de alto riesgo para los trabajadores. Procesos relacionados con baterías, hidrógeno u otros sistemas energéticos emergentes requieren niveles de seguridad elevados. “Trabajos peligrosos… ahí es donde los robots abren un espacio para ellos”, indica Auñón, en referencia a entornos donde la robótica humanoide puede reducir la exposición de los operarios.
El experto recalca que su función no busca sustituir al trabajador, sino complementar sus tareas, especialmente en procesos repetitivos o que demandan esfuerzos físicos continuados.
Competitividad e impacto económico
La introducción de esta tecnología tiene también una lectura económica. Auñón señala que Europa compite con regiones que avanzan más rápido en robotización, especialmente Asia. “Ahí es donde vamos a bajar costes y esos costes van a hacer los productos más competitivos”, afirma. Para el profesor, la clave está en acelerar la adaptación: “Señores, vamos a ponernos las pilas”, expresa, en referencia a la necesidad de impulsar la innovación en la industria europea.
Un complemento a la robótica tradicional
Los robots humanoides no reemplazan a los sistemas industriales actuales, sino que se integran con ellos. “El robot tradicional mejora tareas repetitivas en una posición fija, mientras que el humanoide se puede desplazar”, explica Auñón. Esta movilidad permite asumir funciones que requieren desplazamientos dentro de la fábrica sin alterar la estructura del espacio productivo.
Implicaciones en empleo y formación
El impacto en el empleo es otro de los debates habituales, aunque el profesor descarta una sustitución directa. “No, ni mucho menos”, afirma. La clave, según él, está en la formación continua. “El alumno debe salir con capacidad de aprender. La formación de un ingeniero es continua durante toda su vida”, señala.
Auñón advierte, además, de la velocidad de los cambios provocados por la inteligencia artificial. “Todavía no nos hacemos una idea del acelerón que va a suponer la inteligencia artificial”, concluye.
Un proyecto que ya demuestra resultados
BMW ya validó esta tecnología en su planta de Estados Unidos, donde un robot humanoide participó en la producción de más de 30.000 vehículos. Con su implantación en Europa, el grupo avanza hacia un modelo en el que la IA física y la robótica avanzada forman parte de la cadena de producción de manera estable, en un cambio que ya está en marcha y que apunta a redefinir el futuro de la automoción.
Ignacio San Martín
Periodista de Málaga especializado en tribunales...Periodista de Málaga especializado en tribunales y motor. Responsable de 'Autoradio', programa decano del sector en esta provincia. Más de tres décadas en informativos en SER Málaga, ha colaborado con 'El País', 'Localia' y 'El Correo'.