SER Cofrade Málaga
Ocio y cultura

Ignacio Castillo pone en valor la esencia del cofrade en un pregón mariano y emotivo

El pregonero de la Semana Santa de Málaga 2026 reivindica la misión cristiana de las cofradías

SER Cofrade Málaga: Pregón Semana Santa 21/03/2026

Málaga

La Semana Santa de Málaga se aproxima y en estos días se van culminando las tradiciones que la preceden. Este sábado ha tenido lugar el pregón en el Teatro Cervantes, pronunciado por el periodista y cofrade Ignacio A. Castillo Ruiz, quien ha sido presentado por el exaltador de la edición pasada de 2025, José Manuel Ferrary Ojeda, deán de la Santa Iglesia Catedral

La disertación del cofrade, que se extendió durante casi dos horas, tuvo como punto de partida y eje central a María como ancla de su fe: “La Virgen. Que, en esta ciudad, y para más señas, tiene la carita de la más guapa Patrona por el orbe conocida: la Virgen de la Victoria, tan serena y soberana, origen y sostén de fe, la que por nos ruega desde su barroca atalaya…”, comenzó.

Uno de los momentos del pregón de la Semana Santa de Málaga pronunciando por Ignacio Castillo / Cadena SER

Tras el correspondiente saludo protocolario, el pregonero dedicó unas palabras de bienvenida al obispo de Málaga, José Antonio Satué, que vivirá por primera vez la Semana Santa de nuestra tierra. También agradeció la presentación de su pregonero antecesor y presentador, al que le unen lazos de fraterna amistad.

La condición de ser cofrade

Castillo reinició tras los saludos su pregón con una mirada crítica hacia lo que significa autodenominarse ‘cofrade’. “Acaso nos preguntamos si creen que pueden sentirse orgullosas de nosotros por nuestra actitud, conducta y comportamiento…”, lanzó como reflexión.

Mientras el pregonero busca esa propia esencia cofrade, bucea entre discursos de pregones anteriores, referenciando a Rafael de las Peñas o Rafael Pérez Pallarés en esta primera meditación, en la que invita a mirar a los ojos de Dios. “Es Dios quien sale y es Él quien nos saca para que cumplamos nuestra función estatutaria como cofradías…”.

“¡Despierta Málaga, que hoy también vienen los Reyes tras una noche ilusionada! Él viene a lomos de un pollino y Ella bajo palio de malla calada…”, exalta ante la inminente llegada de las palmas, aunque siempre con la mirada puesta en la responsabilidad de las cofradías dentro de la Iglesia. También arengó a la juventud a ser plenamente “inconformista” en su afán por renovar constantemente.

Virtudes necesarias

Tras un recuerdo a su etapa en el colegio Los Olivos y a la familia, el pregonero confesó que desde niño le enseñaron a querer a la Virgen María. “Muchos de aquellos compañeros que desde entonces le rezan a la Virgen de la Caridad siguen hoy firmes bajo esos varales…”.

Clamó por la Clemencia, Fe y Consuelo, Esperanza en su Gran Amor, más Amor aún, Merced y Gran Poder para afrontar las dificultades del panorama actual. “Tu Amor, Señora, sí, para suturar las heridas del odio en esta nación que levanta muros…”.

Tengo alas y sé volar a otros cielos

El periodista admitió que en su fe encuentra siempre la esperanza. “El luto pasa, os lo prometo…”. Recorriendo devociones marianas se detuvo en San Juan, evocando a la Virgen de los Dolores: “Llora ante las Hermanas de la Cruz…”.

Hizo referencia a la actual generación de cofrades que hoy copan las hermandades. “Quizás por ser hijo de mi tiempo… la devoción no se mide en hilo de oro…”.

Después se dirigió al Señor Cautivo, uno de los momentos más esperados: “¿Qué tienes Señor? ¿Qué tienes Cautivo?…”.

Credo cofrade malagueño

En un tono casi de exaltación, Castillo proclamó un credo propio: “Creemos que Cristo es el Mesías que se dejó hacer preso…”.

Dejó su impronta trinitaria con referencias a las devociones vinculadas a su hermandad: la Trinidad, la Soledad, la Salud… y también a Capuchinos y los Salesianos.

La profesión periodística

Castillo dedicó una parte extensa a su profesión: “En el mundo cofrade, los medios tradicionales mantienen su validez en un entorno digital saturado…”. Defendió el rigor, el contexto y la memoria colectiva frente a la inmediatez.

También hizo referencia a su devoción a la Paz, crucial en su vida: “Le robé un beso en la mejilla y surgió el flechazo…”.

La Málaga compartida

El pregonero concluyó con una defensa del equilibrio entre ciudad y cofradías. “Las procesiones son actos de culto…”. “Málaga ha de ser una ciudad compartida…”.

Terminó con un recorrido por Sagrados Titulares malagueños y una reflexión final en torno a la Trinidad, “palabra de ocho letras” que sintetiza su fe y su vida cotidiana.

Su pregón finalizó con un llamamiento emocionado: “Y gritemos en silencio… Que Málaga… aún está concebida para ello. Y evangelicemos”.

Escenografía

Sobre las tablas del Cervantes se presentó la escenografía concebida por Miguel Ángel Blanco y Rafael de las Peñas, basada en la idea original del pregonero. El escenario se transformó en un altar efímero de simbología mariana y nazarena, presidido por una gran pintura en tonos grises, blancos y negros (grisalla) de Francisco Naranjo Beltrán.

El preludio musical estuvo a cargo de la Banda Municipal de Música de Málaga, que interpretó marchas procesionales como Alma de la Trinidad, Pax Malacitana, Santísimo Cristo Resucitado, además del Himno de Andalucía y el Himno Nacional.