El Almería activa su ADN Cristiano y se lanza a por el liderato
La ambición del nuevo proyecto empuja a la entidad a ser un gigante del fútbol español

La vuelta de Rodrigo Ely le da un plus al Almería. / UD Almería

Almería
Rubi ya ganó una copa haciendo campeón al Almería la temporada 2021-22. Aquello fue una carambola y el presidente era un ministro de Arabia Saudita que botaba por la tribuna central del campo de Butarque y se lanzaba al césped tras el milagro. Hoy, aquel club que lograba la cima con la nueva propiedad de Arabia Saudita, ha dado un paso más con la llegada de un presidente inversor y la venta del 25 % de las acciones a Cristiano Ronaldo. La dimensión y la ambición del Almería que viene van de la mano y se habla de una ‘explosión’ rojiblanca en LaLiga.
El entrenador no sacará los pies del tiesto y mantendrá su mensaje hasta el fin, mientras que a nivel de calle no se habla de otra cosa: subir a Primera. Ya no solo para que Mohammed Al-Khereiji recupere el dinero invertido en la compra del club. Con Cristiano partiendo la tarta del accionariado, a nadie escapa ese ADN competitivo del astro portugués que llegará al verde. Rubi no quiere que se despisten sus muchachos (ya se la pegaron en Zaragoza) porque quedan muchos puntos y los rivales van como aviones. A nivel de club se ha elevado el listón y si llega la Primera se buscará un salto de calidad.
Si el Almería quiere conseguir el ascenso debe mirarse en el líder que se llama Racing de Santander y comerle puntos cada jornada hasta llegar a superarlo. Lo tiene a 4 puntos y no depende de ellos salir campeones, pero si se fijan en la cima de la categoría estarán más cerca de alcanzarla. Las dos primeras plazas llevan al mismo destino, pero la ambición de Cristiano contamina, y seguro que a Rubi le gustaría tener otra copa de campeón de Segunda, como aquella que se ganaba en Butarque, aunque fuera de ‘churro’. Se dice que Cristiano va más allá de ese “Ganar con todo” que rezaba en el mosáico desplegado en el Mediterráneo. Ha nacido un nuevo Almería.
Un impulso que llega desde arriba
Cristiano Ronaldo lo ha cambiado todo y su entrada en la entidad redefine el listón competitivo y eleva la competencia interna. Todo se ha disparado adquiriendo una enorme repercusión. Mohammed Al-Khereiji sigue siendo el accionista mayoritario y el presidente del club, pero ese 25 % del nuevo accionista lo eclipsa todo. Se trata de “Ganar con todo” o morir en el intento, ya que si el equipo se fija en Racing o en el que vaya delante: le ayudará mucho a la hora de alcanzar el objetivo. Si el presidente ya pedía a sus muchachos el ascenso directo, con Cristino hay que dar un paso más y ganar LaLiga de Segunda División.
La plantilla se pone en modo desafío
Llevaban el cartel de favorito y luchan por lo máximo desde la primera jornada. La hoja de ruta es la misma y lo que ha subido es el nivel de ambición interna, para cumplir con ese crecimiento que haga del Almería un grande de España. No se puede escapar el ascenso esta temporada y la entrada de Cristiano refuerza la idea original. Se puede ser campeón de Segunda y mientras queden puntos en juego toca pelear por ello. Es una obligación para el vestuario desde el inicio de temporada y con dos plazas de ascenso directo es mejor luchar por la copa que solo se lleva el primero. A estas alturas de la temporada se juega para ganar y hay plantilla de sobra para darle una alegría a Cristiano Ronaldo.
Llega un modelo más agresivo
El Almería tiene que ser protagonista en cada partido y sumar de tres. Rubi no quiere que jugar el Play Off se catalogue como premio menor y lleve al desencanto. Subir no es tarea fácil en una categoría tan igualada donde las sorpresas y las rachas marcan el camino. La plantilla sabe que no ha llegado un accionista cualquiera y les va a cambiar la vida a todos. Subir multiplica su valor de mercado y disparará las carreras de jugadores emergentes que están en el foco de la repercusión que genera Cristiano Ronaldo. Son la envidia de la categoría y lo tienen todo para no fallar.
Un ascenso directo con premio
Mohammed Al-Khereiji pedía a comienzos de temporada que se logre el objetivo cuanto antes mejor “para ganar tiempo y diseñar la nueva temporada en Primera”, y las grandes obras que se tienen que abordar como la Fase 2 del Mediterráneo y la Academia. Si el Almería pilla la rueda del líder todo va a ser más fácil. Ser campeón es un gran premio al que se tienen que apuntar los futbolistas porque está en sus botas. Sin confianzas y sin mirar por encima del hombro, el Almería que viene está llamado a ser muy superior al actual, porque al poder económico demostrado se unirá la ambición que le transmiten sus dos propietarios. Llegarán derrotas que duelen como la sufrida en Zaragoza pero toca salir campeón, y a volar.

Tony Fernández
Redactor de Deportes de SER Almería. Llegó a la SER en 1996. Antes, en RNE. Más de 40 años de experiencia...




