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Baloncesto

El malagueño Álvaro Folgueiras estrella de Iowa en la March Madness de la NCCA

El ala-pívot anotó el triple final cuando restaban cuatro segundos, que le dio el triunfo a su equipo frente a Florida

El ala-pívot malagueño Álvaro Folgueiras avanza en la March Madness con Iowa

Málaga

El jugador malagueño Álvaro Folgueiras, que milita en la Universidad de Iowa, le dio el triunfo con un tripel final, a falta de cuatro segundos, a su equipo en la March Madness de la NCAA.

Iowa, ya se encuentra entre los 16 mejores equipos de la competición, después de derrotar a Florida, la actual campeona por 73-72.

El canterano del Unicaja y del CB El Palo anotó en 17 minutos 14 puntos (1-1 en tiros de dos, 2-4 en triples y 6-6 en libres), capturó cinco rebotes, con una asistencia y un robo y tres pérdidas.

Ahora jugarán en Houston, donde se enfrentará a Nebraska este jueves.

"Pensé que éramos cinco adultos contra cinco adultos y que íbamos a demostrar quién lo deseaba más. Tenemos que asegurarnos de que siempre seamos nosotros. Entonces, las cosas que no podemos controlar ni siquiera pensamos en ellas. No confío en la seguridad en uno mismo. Es tan simple como eso. Soy el mismo jugador. O lo consigo o lo fallo. Con esa mentalidad, simplemente no dejo que los errores me afecten demasiado. A veces lo hago mejor que otras, pero esa es la intención", comentó.

Su madre Beatriz Campos, estuvo viendo el partido en directo en Tampa: "Tener a mi madre aquí es muy especial para mí. ¿Dónde estaría el mundo sin las madres? Es muy dura, ha pasado por cosas duras en su vida. Muchas veces, cuando tengo problemas en el baloncesto, pienso en ella como un ejemplo de resiliencia. Y eso realmente me inspira. No sólo es una luchadora, es una personal súper especial. Es muy especial, pasamos momentos duros durante la temporada, he pasado momentos duros en mi vida. Mi madre está ahí después de luchar por mí toda su vida, soy tan afortunado de que sea mi madre... Marzo es un mes para soñadores y nosotros lo somos. Me vio con la selección este verano y vino una vez en mi primer año aquí y apenas jugaba. Volvió dos años después y ahora puede ver dónde estoy, lo duro que he trabajado. Para ella es algo muy grande. Ella mandó a su hijo con 16 años a Estados Unidos, con un mal inglés, sin nada. Pero sí a un chico soñador y con hambre. Es para ella y para mi padre, que estará viéndolo. Ella me dijo te quiero cientos de veces. Es todo para mí", afirmaba.

Sobre su padre señaló que "falleció cuando yo tenía nueve años. Nos dejó a mi mamá y a mi hermano en mi casa. Fue un poco duro. En realidad no lo sentimos tanto porque mi mamá siempre se aseguraba de que no nos faltara nada, absolutamente nada. Así que no puedo decir que crecí en un ambiente donde me faltaran cosas. No, eso no es cierto. A veces puedo decirlo porque siento su ausencia. Solo iba a la cancha a jugar para escapar de mi casa y estar con alguien más. Pero puedo decir que tuve una infancia feliz. Algo que todos decimos, y que todos experimentamos, es que no somos víctimas. Nunca permití que cosas así me convirtieran en víctima. Ni para mí, ni para mi hermano, ni para mi mamá. Somos así porque mi madre se esforzaba todos los días".