Moreno acelera para que Andalucía vote
El presidente convoca para asegurar los escaños de su mayoría como único antídoto a Vox

La Columna de Alberto Grimaldi ( 24/03/26)
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Sevilla
Andalucía votará el próximo 17 de mayo, una fecha que no sólo abre un hueco en un calendario de fiestas a las urnas: marca también el intento deliberado de Juanma Moreno de diferenciarse de un Gobierno central ineficaz, un Ejecutivo que mantiene cortado el AVE a Málaga y que llega a la campaña sin haber sido capaz de presentar un solo presupuesto en toda la legislatura. Esa responsabilidad recae directamente sobre su rival, María Jesús Montero, que aterriza en Andalucía con ese peso político a cuestas.
En este contexto, el presidente andaluz elige la primera ventana disponible para convocar. Y lo hace porque sabe que su mayoría absoluta de 2022 –58 escaños de 109– se apoyó en cuatro últimos asientos en Cádiz, Córdoba, Málaga y Sevilla. Esos escaños se decidieron por márgenes mínimos: ciento noventa votos en Sevilla, poco más de mil doscientos en Málaga, un millar de puntos de cociente en Almería. Una mayoría cómoda que, sin embargo, descansaba sobre equilibrios extremadamente delicados.
Por eso el adelanto. Porque Moreno necesita el mayor caudal de votos para asegurar esos restos, o al menos reducir al máximo el riesgo de perderlos, justo en un momento en el que las encuestas han dejado atrás un panorama volátil tras atravesar su Gobierno su crisis más profunda: el escándalo de los cribados de cáncer de mama. Aquel episodio, desvelado por la Cadena SER, obligó a la destitución —aunque formalmente se presentara como dimisión— de su consejera de Salud y situó a Antonio Sanz al frente de la respuesta política.
Después llegó el invierno más duro: el accidente de Adamuz, con 46 víctimas mortales y más de un centenar de heridos, y luego una sucesión de temporales que puso a Andalucía al límite. Y, pese a todo, esas crisis devolvieron al presidente a su papel de gestor moderado, centrado en las soluciones y no en la confrontación, incluso cuando la tentación era apuntar de forma directa al Ejecutivo central.
La llegada de Montero como candidata acentúa esa comparación. Moreno quiere proyectarse como un presidente estable frente a una figura que carga con la parálisis del Gobierno nacional y con el desgaste acumulado en Madrid. Es ahí donde el PP cree que se abre un espacio que puede ser decisivo.
El interrogante, a partir de ahora, es claro: si Moreno convencerá de nuevo al votante centrista y progresista moderado que le dio la mayoría absoluta en 2022. Ese votante, más que la derecha radical o el estado del PSOE, determinará el futuro político de Andalucía. Porque sólo Vox amenaza su hegemonía. Hacer ver que mantenerla es el único antídoto debe ser su bastión.
Por eso adelanta. Porque cree que este es el momento. Y porque quiere que Andalucía vote con ese viento político a favor.




