Crecida del Río Guadalquivir deja graves daños en olivares de Villanueva de la Reina
La Junta de Andalucía moviliza 685 millones de euros en ayudas para agricultores y ganaderos afectados por el tren de borrascas

JUNTA DE ANDALUCÍA

El delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Jaén, Jesús Estrella, ha visitado este viernes una finca olivarera en el municipio jiennense de Villanueva de la Reina para evaluar los daños ocasionados por la crecida del Río Guadalquivir tras el reciente tren de borrascas.
Durante la visita, Estrella ha destacado la movilización de un paquete de ayudas por valor de 685 millones de euros aprobado por el Consejo de Gobierno andaluz, destinado a paliar las pérdidas sufridas por agricultores y ganaderos. Según ha detallado, 75 millones se destinarán a explotaciones ganaderas extensivas, mientras que 500 millones irán dirigidos a ayudas directas para agricultores cuyas fincas hayan quedado gravemente afectadas en zonas previamente declaradas inundables. Además, se han habilitado otros 110 millones para explotaciones agrícolas dañadas por desbordamientos de ríos y episodios de viento.
El delegado ha subrayado que estas ayudas, que podrán alcanzar hasta 150.000 euros por explotación, tienen como objetivo “recuperar lo antes posible la normalidad” y reforzar el sector primario, clave en provincias como Jaén, donde constituye el sustento de miles de familias y el pilar económico de numerosos municipios.
Uno de los afectados, el agricultor Joaquín Muñoz, ha explicado que su finca, de unas 15 hectáreas, ha sufrido importantes daños tras permanecer parcialmente inundada durante cerca de diez días por el desbordamiento del Guadalquivir y del río Rumblar. En total, unas seis hectáreas quedaron completamente anegadas.
Muñoz ha señalado que las consecuencias sobre el olivar son evidentes: defoliación, pérdida de fruto y aparición de enfermedades en los árboles, algunos de los cuales están comenzando a secarse. Además, ha advertido de que los daños no solo afectan a la campaña actual, cuya producción ha quedado sepultada bajo el lodo, sino que también comprometen la cosecha del próximo año.
En términos económicos, el agricultor estima pérdidas de alrededor de 42.000 kilos de aceituna, teniendo en cuenta una producción media de 7.000 kilos por hectárea en la zona afectada.




